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martes, 14 de junio de 2011

¿hablamos de educación?

Ya, sí ya; ya sabemos que el mundo se acabará mañana, de madrugada para ser más exactos. Y será la enésima vez que se acabe, o más. A menos, claro está, que la derecha española esta misma noche mantenga una reunión de urgencia, convoque a sus ilustrados de Gacetas e Intereconomías, y nos salven de semejante catástrofe.
¿Por qué habrá tardado tanto el personal en sacar la patita?
Podrían haber empezado por ahí. Porque es evidente que, participando gente de diferentes colores, pensábamos que había algo común que nos unía, respecto a la educación, digo. Pues no, ahora resulta que todo lo que aparece, después de tanto tiempo, son las mismas profecías apocalípticas de siempre. Las mismas que nos regala la derecha española día sí, día también, en sus medios afines.
No es que la LOGSE sea pésima-que lo es-, no; es que es malo hasta el último bedel que trabaje en el ministerio de educación; mientras gobierne el PSOE, se entiende. Y eso que hace unos añitos que la educación es competencia de las comunidades autónomas. No es que ZP sea malo malísimo, no. Es que es peor Rubalcaba, lo que libra de que sea peor Carmen Chacón. Y así sucesivamente.
¿Qué nos quieren vender? Díganlo de una santa vez porque estamos en ascuas. “Fines del mundo”, “consignas”, “conspiraciones marca 11M” y “justicia injusta” ya no compramos. Dígannos qué nos venden, cuál es su penúltima consigna; de programas mejor no hablamos. ¿Cuál es su propuesta en educación y cuánto van a tardar en ponerla en práctica? ¿O les va a pasar como con aquella maravillosa LOCE y con aquella fascinante, interpretadora particular de resultados electorales, señora Del Castillo?
¿Qué temen ahora que el mapa de España es azul casi por completo?, ¿o les molesta, les fastidia, les impide aplicar sus fascinantes y cautivadoras políticas educativas, el que siga habiendo un “casi”?, ¿nos devolverán a los gloriosos años de verdadera libertad, educación ejemplar, sanidad inmejorable, economía saludable, igualdad social,…de finales de los 90 y principio de los 00 en que los “sociatas” – ya sabemos cómo llegaron al poder-, les mandaron a “pensar” al rincón?
No, miren; Zapatero no es alienígena, el 11M no fue obra de ETA y Leonardo di Caprio no murió en el Titanic; Rubalcaba no está imputado, el PSOE no se ha cargado la economía mundial ni el presidente de la comunidad valenciana es Pepe Blanco; los burros no vuelan, Caperucita es de mentira y el PP no nos subirá un 70% las nóminas; Acebes, tanta paz lleve como descanso deja, no es ejemplo de laboriosidad (5 intervenciones en 3 años), Cospedal no pide en el metro y Rajoy – que no suele aceptar preguntas de los medios- casi siempre lleva chuleta porque no es el mejor improvisador del mundo. Con el inconveniente de que a veces no entiende su propia letra.
Dicho lo cual, y esperando que esta madrugada alguien ponga remedio al próximo fin del mundo, previsto por la derecha española para mañana miércoles, día de Santa Micaela, me pongo a sus pies y espero que, por el bien de todos, vayan mostrándonos los remedios y panaceas que elevarán nuestra educación a los niveles de Finlandia, o más.
Un placer, como siempre.
Y ahora, qué…¿hablamos de educación?



sábado, 11 de junio de 2011

ingenieros con papeles

Alemania necesita 1000 ingenieros. ¿Y dónde los busca? Sí, en España. Precisamente aquí, el paraíso del analfabetismo, donde la LOGSE ha causado tantos estragos, donde la educación... En fin, la eterna retahíla de calificativos y descalificativos a que nos tienen acostumbrados quienes deben de haber borrado de un plumazo veinte años- no es nada- de su existencia. Una de tres: o su formación es tan pre-LOGSE que añoran la Formación del Espíritu Nacional; o es LOGSE pero fueron más listos que los demás; o son post-LOGSE, con lo que apenas han cumplido cuatro añitos, lo que justificaría declaraciones tan sublimes.
¿Que la LOGSE no es la mejor de las leyes de educación?, sin duda. ¿Que la educación depende de otros muchos factores, además de una ley más o menos atinada?, también.
¿Qué diablos le importa a un maestro que se apruebe una ley u otra, si apareció por aquí como alienígena en cacharrería?
Que sí, que es necesaria otra ley, una ley de consenso, donde el debate vaya más allá de si la religión debe estar o no en la escuela. Que sí, que debemos reclamar esfuerzo, autoridad del profesor..., sí, y la biblia en verso. Que sí...
Pero antes, bastante tenemos con cumplir unas normas básicas, ser conscientes de lo que tenemos entre manos, aceptar la responsabilidad que exige esta tarea. No se nos vaya a llenar la boca de críticas al gobierno de turno, al consejero de turno-que se las merecen, sin duda-, mientras nos pasamos por el forro de nuestros caprichos el horario o el programa. ¿No estarán copiando nuestros alumnos lo que ven? A  veces hasta nos sacan los colores, a quien aún le queden; pues el rostro pálido de algunos compañeros no admite melanina ni con estufa de butano directamente sobre la dermis.
Ya que hemos de ser ejemplo, seamos buen ejemplo. ¿Cómo les voy a hablar a mis alumnos de capitalismo luciendo un logo exclusivo?, ¿cómo les voy a hablar de honradez si acoplo mi trabajo en la empresa pública a mis intereses personales, a mis caprichitos?
Si Alemania nos pide 1000 ingenieros es porque: 1) los tenemos, 2) son los mejores, y 3) son más listos que nosotros. Aquí inflamos burbujas, allí crean industria. Mientras nosotros criticamos, ellos nos comen la merienda. Porque otra cosa sí, pero los alemanes no tienen nada de tontos.
Así es que la culpa es de la LOGSE....¡Y un pepino!

sábado, 12 de febrero de 2011

con el culo al aire...

Es otra mis intervenciones en el blog Deseducativos (tenéis el enlace ahí al lado).
Vaya, parece que nos vamos poniendo de acuerdo. Ahora es cuando podemos remitirnos, sin que nos insulten por ello, a aquellos comentarios en que decíamos que de nada sirve pasarse el día entre la palabrería si no se pasa a la acción. También podemos recuperar otros en que apuntábamos que no sirve de nada echar balones fuera, culpar a equipos, a inspectores, a ministros y a leyes si no se da un paso más allá de foros y debates.
Porque si, como algunos dicen, estuviésemos en épocas inquisitoriales, en medio de un gulag, en campos de concentración, vigilados día y noche, sometidos sin remedio, acosados por alumnos y administraciones y no hacemos nada, en algo estamos fallando. O todo es una sarta de barbaridades producto del inconformismo o la bilis, o hay demasiado masoquismo en la profesión.
Si hemos convertido nuestras preocupaciones en una charla de barra de bar y no salimos de ahí, ¿qué esperamos?, ¿que vengan los trabajadores forestales o las costureras a solucionar nuestros problemas?
Pero ¿qué es lo que ocurre cuando alguien intenta dar un paso? Ayer mismo se convocaba una protesta de estudiantes en La Coruña para denunciar los recortes de las administraciones en educación. ¿Cuántos asistieron? Sí, solamente un estudiante, el convocante. Si no fuera por lo trágico del asunto sería para partirse de risa. Pues eso mismo ocurre en nuestra profesión, que cada uno se preocupa de salvar su culo. Si los interinos tienen problemas, ellos se los solucionen; si son los provisionales, tanto de lo mismo; si no se reconocen los sexenios, allá a quien le afecte; si los nuevos compañeros no disponen de Muface, no es mi problema, y así un largo etcétera.
Por tanto, ya no vale culpar al empedrado; nuestros problemas son nuestros y de nadie más, y solo desde esa convicción y de que solo nosotros podemos solucionarlos es factible dar algún paso más allá de sermones más o menos elaborados. ¿Pero cómo avanzar si todos consideramos ser los mejores profesores del mundo y que la razón nos asiste en todo momento?, ¿Cómo intentar un mínimo avance si por decir que es preciso empatizar con el alumnado te llaman pederasta tus propios compañeros?, ¿Qué propuestas puede hacer alguien que no acepta otras opiniones; y no solo eso, sino que responde con insultos y descalificaciones?, ¿Ese es el camino que se propone? ¡Apaga y vámonos!
¿Qué esperan estos adalides, que hagamos como el estudiante gallego? Claro, para que, mientras ellos salvan el tipo, los demás nos quedemos solos y encima nos digan: mira que pardillo, con lo bien que se está aquí al calorcito del sueldo y viendo la vida pasar. Pues eso. Demasiado poco nos pasa.

viernes, 21 de enero de 2011

amargados!!!!

Dedicado a los que de lunes a jueves llegan al colegio, ya de mañana, paseando su amargura. Y el viernes también.
Debe de ser muy amargo acudir cada día a un trabajo en el que no pintas nada, eres el último mono, el "convidado de piedra"; un trabajo en que todos opinan y deciden, todos menos tú. ¿Cómo puede haber alguien capaz de semejante masoquismo? Si vas a poner las notas, tendrás a un superior diciéndote lo que has de firmar, si haces evaluación, habrá alguien que te hará perder el tiempo desviando el tema; si haces tutoría de padres, estos te dirán lo que has de hacer en tus clases; si perteneces al Consejo Escolar, otros decidirán por ti. ¡Qué pena me das, amigo maestro! ¿Pensaste en algún momento en dedicarte a la banca, a la pirotecnia o el funambulismo? En cualquier profesión, con tu sapiencia, habrías ascendido vertiginosamente, tu trabajo sería relajado y fructífero, ganarías muchísimo más y nadie te diría lo que has de hacer.
Si entraste aquí por error, te invito a que:
1.- En tutoría, en la primera tutoría de curso, les digas a los padres lo que es tarea tuya y lo que es tarea suya, y que no vas a consentir que nadie se exceda en sus funciones. Es muy fácil y da muy buenos resultados, te lo aseguro.
2.- Si alguien te presiona a firmar lo que no debes, plantéate no hacerlo. Evitarás horarios complicados, aprobados injustos...Con el tiempo, padres, alumnos e incluso compañeros, te lo agradecerán.
3.- Medites sobre cuál es la función de cada uno en los órganos de gobierno del centro. En mi centro, los representantes del Consejo Escolar que no son profesores, opinan sobre asuntos que no son explícitamente académicos, entre otras cosas porque sus argumentos son fácilmente rebatibles. Y si no fuera así, tendríamos que plantearnos por qué estamos ahí.
Que alguien tenga voz y voto en una colectividad no significa que, gratuitamente, pueda cambiar el ritmo del mundo. Yo puedo opinar en mi comunidad de vecinos, pero jamás se me ocurrirá hacerlo sobre el tipo de cemento que se pondrá en una acera, prefiero que se equivoquen los profesionales. En un caso extremo, podríamos ponernos de acuerdo la mitad más uno para que se ponga hormigón X; en ese supuesto, si sale mal la obra, como es muy probable, en el pecado llevaremos la penitencia. El personal no es tan tonto, y nosotros tampoco como para dejarles que entren en nuestro terreno. El día que yo me atreva a decirle a mi mecánico de qué modo ha de arreglar mi coche y qué piezas ha de cambiar, además de disponerme a pagar una factura importante, me estaré jugando el tipo. Mi mecánico es sensato, no dejará que lo haga.
La figura del profesor, según leo en muchos foros, está bajo mínimos, pero ¿qué hemos hecho, qué estamos haciendo, los profesores para que así no sea? Esa es la cuestión y no pasarnos la vida lamentándonos de leyes, políticos, jefes y jefecillos, padres, madres y demás familia que, como no seamos nosotros quienes decidamos lo que queremos, acabarán rezando una oración por nuestra alma.

viernes, 14 de enero de 2011

...te obligan a aprobar?...piénsatelo.

Me veo en la necesidad de comentar lo que vengo leyendo en algunos foros respecto de la presión que algunos compañeros dicen sentir en relación a las evaluaciones.

Al parecer, son muchos los profesores que se sienten coaccionados para aprobar a muchos alumnos que no lo merecen. Tanto, que en el Acta de Evaluación de un grupo de 1º ESO de un centro cualquiera, como el Tutor se negaba a firmar tantos aprobados, el Director, extrañado, se lo dijo al Inspector de zona quien, desconcertado, se lo comunicó al Inspector Jefe, que, sobrecogido, a su vez, lo puso en conocimiento del Director Provincial de turno- todos de la misma cuerda, claro-. Este, sorprendido, lo hizo saber al Consejero de Educación de su Comunidad (para eso son las transferencias), quien, aún más asombrado, informó al Ministro de Educación (socialista tenía que ser), quien realmente impresionado, lo comunicó en Consejo de Ministros al mismísimo Presidente. No os lo vais a creer, pero con el fin de que aprobasen la mayoría de los alumnos, sin merecerlo-claro está-, el propio ZP (culpable del próximo fin del mundo e incluso de los anteriores), se entrevistó personalmente con el Ministro, habló con el Consejero de Educación, conversó con el Director Provincial, departió con el Inspector Jefe, comentó con el Inspector de zona, dialogó con el Director del Centro y, finalmente, platicó con el Tutor del grupo. No obteniendo una respuesta positiva de éste para aprobar a más alumnos de los que verdaderamente lo merecían, pidió el Acta al Director del Centro y él mismo, - con el talante que le caracteriza como causante de la desaparición del oso polar y de la aparicion de la niebla en Londres-, estampó su rúbrica en la casilla de aquel sin que nadie en la cadena de mando (perdón, de sumisión), se atreviese a pestañear. Así nos va y así os lo cuento, como me lo contó Fray Gerundio de Campazas.

jueves, 23 de diciembre de 2010

más madera

El profesor Keatig, por muchos años que tenga la película, no inventó nada. Por tanto, nadie se apunta a un carro que desconoce, sino que, en todo caso, lo que hace es reafirmarnos en algo que veníamos haciendo o estaba ya en nuestro ADN para cuando fuésemos loq ue ahora somos: maestros.
Personalmente no me avergüenzo en absoluto de huir de métodos tradiconales ni considero que sean mejores que otros. Insisto, no voy a prescindir de ningún recurso, por muchos calificativos que se les ponga. Y tampoco voy a prescindir del esfuerzo, ni de la memoria, algo que en modo alguno se intuye en esta cinta. No tergiversemos y no hagamos interpretaciones en base a no se sabe qué. Por otra parte, no veo que esa película y otras parecidas hayan influido en profesor alguno. Estamos muy por encima de lo que se le pueda ocurrir a un director de cine, faltaría más. Sencillamente porque tampoco me ha dado nunca por matar romanos o cristianos viendo películas del género. Desconozco si alguien ha bajado a ese nivel de “absorción”, y pensar que alguien puede caer en él me semeja un principio de prepotencia.
En todo caso, no me parece ninguna atrocidad, bien al contrario, que a un grupo de adolescentes se les motive, se les oriente, se les “provoque” desde la literatura, o desde la música en “Los chicos del coro”. Algunos chicos no están por las subordinadas de relativo, pero disfrutan enredando con cables o motores. ¿No es mejor llegar a ellos por esas materias y orientarles en lo que relamente les va a hacer felices en lugar amargarles la existencia con contenidos absurdos? Claro, que un mecánico que sepa analizar una subordinada de relativo debe de ser la leche. Mañana le pregunto al que me va a pasar la ITV.

martes, 7 de diciembre de 2010

Con-trolando

Amigos controladores:
No sabéis cómo me solidarizo con vosotros en estos momentos tan difíciles. Claro que, mi solidaridad y mi empatía se incrementarían en la misma proporcionalidad que se incrementase mi sueldo para equipararse al vuestro. ¡Y eso que no soy materialista!
Dicho lo cual, paso a informaros de que en este país hay colectivos que por un sueldo muchísimo más moderado trabajan más horas, como es el caso de los médicos. Otros, como nosotros los maestros, podemos presumir de tener tanta o más responsabilidad que vosotros. Eso sí, ganando 10 veces menos de lo que se ha publicado que es la media de vuestras nóminas. No obstante, no os voy a relatar, como suelen hacer algunos compañeros, las desgracias que les acontecen en aulas y recreos, porque hace tiempo que perdimos ( si es que lo tuvimos alguna vez) el estatus que creemos merecer, y que vosotros sí tenéis y paseáis día y noche por delante de nuestras narices.
Por contra, presumiré de trabajar en lo que me gusta, de hacerlo con total vocación, lo que es un plus más importante que la nómina y, ¡ojo!, nadie me paga los desvelos ni las horas extras que cada día, también en vacaciones, dedico a mi colegio, a mis alumnos.
El colectivo al que pertenezco también ha sufrido recortes, ¡y maldita la gracia que nos hace cobrar un 5% menos! Nadie vino a darnos palmaditas y a ninguno se nos ocurrió salir de clase dejando a los chicos a la buena de Dios. Esperábamos algo más de nuestros compañeros liberados sindicales, eso sí. ¡Fijaos qué ingenuos somos todavía!
Comprendo que, en momentos difíciles, tengo que apechar hasta que pasen las vacas flacas para que otros puedan siquiera sobrevivir (y no es una forma de hablar, es literal). Que también es verdad que quienes debieran empezar dando ejemplo son los políticos, que no ceden en sueldos ni en privilegios, y piden lo que ellos no están dispuestos a dar.
En fin, que lo penséis un poquito. Hay mejores modos de hacer las cosas sin que se vuelvan contra uno. Porque si teníais algo de razón, con esta pataleta la habéis perdido, al igual que quien grita para reafirmar lo que dice, como si los decibelios y los argumentos fueran gemelos.
No me imagino, seguro que vosotros tampoco, a todos los responsables del abastecimiento de agua de una ciudad parando al unísono; o a todo un claustro de maestros abandonando el colegio a media mañana; o a todos los enterradores tomándose una semanita de vacaciones. ¿A que no?

viernes, 5 de noviembre de 2010

Más TIC

Posiblemente, las TIC no sean la solución a los problemas mundiales; sin embargo, la educación no puede viajar al margen de lo que ocurre en la sociedad. ¿Preferimos ponernos en manos de un cirujano barbero del s. XVI o que nos extirpen un tumor con láser? La llegada de la imprenta debió provocar urticaria en muchos docentes de la época, defensores sin duda de otros métodos. La invención de la máquina de vapor también debió soportar muchas críticas. ¿Quién les explicaría que los automóviles serían, a pesar de algunos inconvenientes, más útiles que la fuerza animal? Y una vez hubo un accidente, y alguien aprovecharía para seguir rajando (los profetas del apocalipsis): "¡Ya lo decía yo!". Pues bien, nadie hoy niega que los avances científicos y tecnológicos son necesarios, ergo la educación no puede mantenerse al margen de ellos.
Si un alumno no acostumbra a moverse en el ámbito de las TIC, ¿qué se puede esperar de él cuando salga al mundo del trabajo donde todo se mueve con cables y pantallas, nos guste o no?
Además de ser una disciplina imprescindible en el s.XXI, la informática es un recurso, nada desdeñable, en la tarea educativa. Evidentemente, no todas las disciplinas se prestan al mismo uso de PC´s y pizarras digitales. En educación infantil, primaria y ESO es un material del que no se puede prescindir por las inmensas posibilidades que ofrece. Estamos poniendo en juego más sentidos y eso, nadie lo niega, facilita la tarea educativa.

viernes, 8 de octubre de 2010

Gabi London

Cuando a alguien le nombran ministro, en ese momento algo espectacular ocurre en su cerebro. Así es desde el principio de los tiempos. Antes de coger su cartera, el personaje era un tipo ingenioso, trabajador modélico y de sobrado talento. Después se convierte en abducido por extraños impulsos que le llevan y traen de ocurrencia en ocurrencia hasta el descalabro total.
Puede que un día se levante de la cama y se sorprenda a sí mismo/a con la sobresaliente/a idea/o de tratar a los ciudadanos/as de miembros y miembras. Ya conocen aquello de: Queridos y queridas, amigos y amigas, convecinos y convecinas, pollos y...gallinas.
El señor Gabilondo, a la sazón Ministro de Educación, ha tardado en demostrar su despropósito. Comenzó su andadura con el intento del tan ansiado como utópico- mientras sus señorías estén más pendientes de sus intereses que de los intereses de los ciudadanos-, Pacto Educativo.
Ahora, cuando tantos borradores yacen en los contenedores de reciclaje- más se perdió en Cuba-, "sugiere" eliminar el doblaje para mejorar el nivel de los idiomas.
No se le ha ocurrido, como Ministro de Educación, dotar a los centros de recursos, ampliar y mejorar- que falta les hace- los colegios públicos bilingües, facilitar la formación del profesorado de idiomas...No, todo lo que nos ofrece es que nos comamos en bruto las películas americanas. Así, los que no alcanzamos un nivel de inglés como para comprender a John Wayne, siempre podremos entretenernos con Norias y Belenes, castellano vulgar e ideas de corto recorrido.
Gonzalez-Sinde, ¡cómo no!, está dispuesta a colaborar.
No sé por qué me da que en dos años tendremos una nueva Ley de Educación; eso sí, con una letra menos: LOGSE, LOCE, LOE...¿LE?, ¿LO?, ¿LELO?

domingo, 12 de septiembre de 2010

Involucionar

Los académicos de la RAE debieron de ir alguna vez a Tordesillas, lo que les inspiró para introducir este vocablo en el diccionario. El próximo día 14, como cada segundo martes de septiembre, nos desayunaremos con la noticia de que un toro será lanceado hasta la muerte por cientos de "defensores del toro bravo". Como si los defensores de los bosques se pasasen los fines de semana haciendo campeonatos de tala de pinos.
No sabe uno ya si este es el progreso que justifica todos los males en base a una tradición o al "si no te gusta no vengas"; lo que serviría igualmente para haber mantenido las peleas de gladiadores o dar cabida a todo tipo de atrocidades, no solo contra los animales.
La mente prehistórica no da para más. A poco que nos lo propongamos acabaremos en cavernas.
Habrá que ver cómo resuelven la situación los compañeros maestros de Tordesillas cuando los niños vuelvan al colegio. Desde luego no quisiera estar en su pellejo. A esto es a lo que yo llamo "deseducar".

sábado, 26 de junio de 2010

la razón de los muertos

Hablar de autoridad, orden o disciplina en el colegio es poco menos que arriesgarse a que te llamen carca. Poco más y tenemos que pedir perdón cada vez que tomamos la palabra para decir a los compañeros que queremos dar clase en paz, sin ruiditos, sin gritos en los pasillos; que es conveniente mantener orden y silencio en las entradas y salidas...  Vamos, lo normal para alguien normal.
Pero no, vivimos en un mundo anormal donde el que más grita es el que más sabe, modelo copiado de los programas de mayor audiencia en TV, ¡que manda narices! Mantener una reunión respetando el turno de palabra, escuchar al compañero que nos cuenta algo, dar una clase sin interrupciones, pertenece a un pasado denostado por los nuevos listos, que son capaces de contarte la vida de un famosillo con pelos y señales.
Vamos por la vida despreciando las señales de alarma, vagamos haciendo caso omiso a normas elementales, vivimos en burbujas cojoneras donde solo oímos nuestra voz y somos capaces de vender nuestra alma al diablo porque todo el mundo sepa que estamos ahí.
Claro que, en una de estas, mientras obviamos al mundo resoplando nuestra vuvuzela de ombligo, viene el tren y nos arrolla con todo nuestro equipaje verborreico. Entonces, la culpa es del maquinista, o de las vías, o de la madre del árbitro. Porque, oiga, los muertos siempre tienen razón.

lunes, 14 de junio de 2010

Otra, otra, otraaaa,..."huelga general"

Hemos tenido una huelga "parcial", a la que estábamos llamados todos los funcionarios. El descalabro para la clase sindicalista fue, por tanto, parcial. No conformes con este fracaso, vuelven a la carga, eso sí, con la sordina proporcional a los millones de euros que reciben, convocando a una huelga general. ¡No aprenden! O mejor, sí aprenden, por eso de nadar y guardar la ropa. Nadie podrá echarles en cara que no hicieron una huelga a Zapatero; y Zapatero no podrá echarles en cara que le hayan "montado" algo serio que le obligue a tomar decisiones importantes. "Nunca fuera caballero de damas tan bien servido..."
Al igual que en la anterior "huelga", podemos predecir un nuevo fracaso para un nuevo esperpento, un paripé que no servirá para maquillar la nefasta imagen que están dando nuestros amigos liberados.
No podemos negar que nos avisan de todos los males que nos vienen encima, y además aciertan. Y, a posteriori, también nos "informan" de que, como la viga de Ohanes, cayeron y nos pillaron con la tiza en la mano. Quizá les falte lo más importante: poner remedio a esos males profetizados y luego, entonces sí, pregonar sus logros para que convengamos en la necesidad de su existencia. Lo otro lo hace cualquiera.
A ver si esta vez los sindicatos de enseñanza no vuelven a meter la pata después de quedar con las vergüenzas al aire el pasado día 8. ¡Apuesto a que algunos no han aprendido! Porque, no sé si se habrán dado cuenta, pero la huelga puede que nos pille fuera del curso escolar. Y eso, además, sería de un ridículo espantoso.
La oposición, entre tanto, sigue pensando si sube o baja. Otraaa de pulpoooo...

miércoles, 9 de junio de 2010

Victoria pírrica

Según Pirro: "Otra victoria como esta y me vuelvo solo a casa". Me alegra que la clase sindicalista se vanaglorie del éxito y pregone cifras que, más que al entusiasmo, invitan a la fe. Supongo que, alentados por tamaño éxito, ya estarán preparando otra para la próxima semana... En fin, que la NO huelga se ha vuelto contra ellos y han recibido una respuesta muy clarita de los empleados públicos. Ahora, por esta vez, a ver si són capaces de escucharla, se ponen en tarea y arreglan sus respectivas casitas antes de pedirnos a los demás que les ayudemos a arreglar el mundo. Más que nada, que sean congruentes entre lo que predican, lo que hacen y lo que nos piden a los demás que hagamos. Solo eso.

martes, 8 de junio de 2010

Panem et circenses

No hacía falta ser Nostradamos para aventurar lo que todos podemos comprobar hoy. A estas horas, como dijimos hace unos días, no se habla de otra cosa que de porcentajes; algo sorprendente por otra parte, pues no es difícil conocer, incluso con cifras concretas, el NO seguimiento de esta NO huelga que no es sino otro parcheo, otro paripé ( y van...) no de los "sindicatos de clase", sino de la "clase" sindicalista. Tarde, desdibujado y con sordina este intento de justificarse ante los funcionarios cuando no hacen ascos a privilegios y subvenciones. En fin, nada nuevo; pan y circo. Eso sí, cada vez menos pan y más circo para el ciudadano de a pie. Para ellos no. Para ellos mucho de todo, de circo y de pan.

Comentarios
Yolanda dijo...

En mi colegio nadie ha hecho huelga, y en el cercano IES tampoco. Todos hemos acudido a nuestros puestos, salvo los alumnos. Han faltado más o menos la mitad, y eso que avisamos de la normalidad para hoy. ¿Todos los padres de los niños que no han ido son funcionarios que han secundado la huelga? ¿Hoy no han tenido problema para dejar a sus hijos mientras trabajaban? ¿Y sí lo tienen el Día del Maestro, por ejemplo, cuando nos ponen a caer de un burro por tener "demasiadas vacaciones"? Menuda cara...
Un saludo.
8 de junio de 2010 19:48

Bien, ya pasó la primera jornada, como preveíamos, con discusiones sobre los porcentajes.
La segunda, mañana, la pasaremos "sorprendidos" por las interpretaciones de los distintos medios, que cocinarán la jornada a gusto de su editorial.
Y, finalmente, en vísperas del mundial, el jueves nadie se acordará de nada de esto. Menos mal. Todos contentos: el gobierno feliz por la escasa repercusión, la oposición feliz por la gran repercusión, los sindicatos felices por la respuesta a su llamada, y los funcionarios felices esperando que alguien les llame.
¿No es para hacer otra la próxima semana? Sinceramente, no veo a los sindicatos muy por la labor. Una pena. Con una tienen bastante.
Por cierto, en mi centro nadie ha hecho huega. No sé de donde sacarán ese 75%.
Javier

martes, 27 de abril de 2010

6 temas 6

Cada vez que un político tiene una idea sobre educación me pongo a temblar. La penúltima que nos ofrecen los medios es esta:
La Comisión Regional de Espectáculos Taurinos de Castilla y León propone la inclusión de un temario relativo al mundo de los toros en el currículo de Primaria, Secundaria y Bachillerato.
¿Cómo se os queda el cuerpo?
Si algo puede ir peor en educación, irá. No llegaremos a un Pacto, pero ocurrencias para empeorar, si es posible, el sistema educativo, no faltarán.
Mucho ocio debe de haber en la clase política para dedicarse a semejantes genialidades. Mientras en unas regiones se intenta dar un paso hacia adelante, diferenciando tradición de tortura, en otras se produce una notable involución, al punto de inmiscuir a los niños en la "fiesta nacional". Claro, que si esto es la fiesta, cómo serán los funerales. Miedo me dan los genios que dicen que nos representan.

domingo, 11 de abril de 2010

totalitarismo de la indiferencia

Nuestros alumnos se aburren, y lo dicen. Y mientras lo digan algo habremos hecho bien. Aún les queda ese rescoldo de rebeldía en medio de una sociedad blanda, abúlica y pusilánime. En su haber debemos anotar una crítica que pretende dar un toque de atención sobre nuestros métodos, más cuando vemos cómo nos sobrepasa la demanda de una enseñanza más adecuada al siglo XXI.


La sociedad que nos toca vivir no facilita mucho las cosas. Los que tuvimos la suerte, y digo bien por lo que nos ha aportado a nuestro curriculum vitae personal, de pasar el Rubicón del 75- incluso tenemos en la retina alguna carrera delante de los “grises”-, echamos de menos esa rebeldía aderezada con dosis de madurez.

Joseph Ramoneda, periodista, lo llama totalitarismo de la indiferencia, y Gandhi hablaba del “silencio de la gente buena”. Nuestros gobernantes han conseguido, con ayuda de la Constitución del 78 y numerosas leyes hechas a medida que la contradicen sobremanera, ajustar el modelo social a sus necesidades e intereses con guante blanco o negro según los casos. Naces y ya eres de derecha o izquierda como eres del Madrid o del Barça. Y ellos, los que nos des-gobiernan, tan felices viendo cómo disfrutamos del “pan y circo” en tanto ellos disfrutan del “pan y chuletas”, del “circo y el teatro”.

¿Cómo hemos llegado a este estado de pasividad?, ¿Por qué cuando alguien da un puñetazo en la mesa se convierte en culpable?. ¡Qué bueno es quien calla! Estamos rodeados de personas buenas: incompetentes, barriobajeros, hipócritas, rastreros e indeseables. ¡Pero qué buenos son los que callan! Hasta que alguien los delata y, entonces sí, entonces claman al cielo; porque es más grave que alguien les deje con las vergüenzas al aire que el andar por la vida tapándose únicamente con su silencio cómplice. A lo peor, algunos tienen en sus manos la educación de una generación que, gracias a dios, les sobrepasa.

sábado, 6 de marzo de 2010

los que cayeron del caballo

¿Dónde estaba escondida la crisis de valores? Veamos.

Hace algún tiempo, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que el monte era orégano, algunos cayeron del caballo e iniciaron su conversión. Nunca antes habian tenido un gesto para con los demás, nunca antes conocieron las palabras "solidaridad", "lucha"...Nunca antes se habían planteado estar en el lugar más inadecuado a sus actitudes y aptitudes. Sin embargo, y como no hacían ascos a nada y vieron una ventana abierta a la comodidad, se vendieron por un plato de lentejas al postor que les aseguró un puesto de trabajo a cambio de silencio. ¡Y no se les cae la cara de vergüenza a unos y otros!
Solo necesitaron apostar por los principios que les proponían, como podrían haber sido otros.
Ahora, con la mano derecha sabiendo lo que hace la izquierda, poniendo una vela a Dios y otra al diablo, se convierten en adalides de causas en las que nunca creyeron.
El lunes llevan a sus hijos a catequesis y el martes se manifiestan por la escuela laica; el miércoles predican el evangelio y el jueves mangonean por doquier; el viernes se afilian a un partido y el sábado defienden el programa de otro. El domingo se manifiestan, de la mano de obispos o de  pobres, de derechas o de izquierdas, según la orden recibida. Y pretenden, en el colmo de la sinrazón, convertirse en ejemplo para las nuevas generaciones. Quienes alaban su hipocresía contribuyen a mantener esta especie que un buen día confundió su vocación, y otro, como San Pablo, cayó del caballo y descubrió que todo era más fácil. Bastaba con renunciar a su dignidad.

jueves, 25 de febrero de 2010

a por los funcionarios

Ya nos habían señalado como culpables de la crisis mundial; unos con el dedo corazón al estilo conocido como "peineta" y otros con el el dedo índice (más bien indeciso) de decir hoy una cosa y mañana la contraria.
Nadie reparó en nuestro trabajo en tiempos de bonanza, en nuestros problemas o satisfacciones. Pero, en cuanto empiezan a pintar bastos, todas las miradas se dirigen al funcionariado. Los tópicos vuelven a emerger: vagos, inútiles, pesebreros..., en fin, nos regalan los más variopintos adjetivos en foros y tertulias.
Detectado el culpable, solo falta emitir la sentencia. Al parecer, la solución a esta crisis galopante pasa por dar un buen tijeretazo a las condiciones laborales de los funcionarios. Hablan de reducir plantillas, reducir sueldos...en fin, reducir derechos.
Nadie vendrá a interesarde por nuestro trabajo, por nuestro sueldo, pero sus tópicos de barra de bar han vuelto a airearse convirtiéndonos, de repende, en los demonios del sistema.
Cumplimos sobradamente nuestro horario, las horas extras no las cobramos; estamos disponibles, día, y a veces noche, para nuestros alumnos. Somos maestros, psicólogos, pedagogos, médicos, asesores, mediadores...pero solo nos pagan un sueldo. Seguimos formándonos para estar al día con las TIC, con las nuevas corrientes, con los nuevos tiempos. Asistimos a congresos, cursos de todo tipo. Pero esto no se conoce, no hemos sabido venderlo como un diputado sabe vender con arte y mucha labia sus ausencias a los Plenos y su abultado sueldo. Y enciema le aplauden.
Nadie se acordó de nosotros cuando en la mayoría de trabajos los sueldos eran desorbitados, y sí, los pagamos nosostros hipotecándonos para que ellos - constructores y derivados- paseasen en vehiculos de alta gama y nuestros políticos siguieran inaugurando autovías por kilómetros y hospitales por baldosas.
Ahora, mientras unos nos miran con recelo porque "cobramos de sus impuestos", a veces no declarados, los otros, para proteger sus posaderas - en lugar de revisar sus multimillonarias nóminas-, se acuerdan de nosotros- eternos olvidados- para salvar al país de las garras de déficits, inflacciones y demás.
Ahora pueden ocurrir dos cosas. Si la jugada sale mal, siempre podrán seguir recortándonos derechos - a lo mejor los compañeros liberados, como a ellos algo les toca- dejan unos días sus sedes para que les dé el aire y el sol. Y si sale bien, habrán justificado su medida y siempre podrán remitirse a ella con cualquier excusa; por ejemplo, seguir ganando más reduciendo nuestras nóminas.
Conformistas, silenciosos, acostumbrados, abúlicos,... estamos a merced de estos vaivenes. Pero no nos engañemos, la culpa es nuestra. Tenemos formación, tenemos razones, tenemos motivos...pero nos falta otra cosa. Empieza por c....

Comentarios

Profesor girafales dijo...
Somos el blanco fácil. Si tuviésemos cierta capacidad de unión más de uno se lo iba a pensar antes de situarnos en el blanco de los recortes. Veremos qué nos depara el futuro compañero.Saludos.

domingo, 21 de febrero de 2010

la mala educación

Una historia en dos partes:

1ª parte
Cuatro impresentables de la Universidad de Oviedo asisten a una conferencia con el único fin de reventarla. A base de gritos, insultos y demás lindezas consiguen un protagonismo vergonzoso nada propio de un estudiante universitario.
¿Qué hemos hecho con nuestros alumnos para que se pronuncien en público de manera tan rudimentaria?

2ª parte
Un expresidente de Gobierno intenta ofrecer una conferencia en la Universidad de Oviedo. Un grupo de universitarios le abuchean e insultan, lo que dificulta su tarea.
Acabada la charla, al pasar delante de ellos y observando cómo le increpan, levanta su dedo corazón haciendo lo que se conoce como "peineta". ¿Qué ejemplo reciben nuestros alumnos en la calle? ¿Puede una persona de tanta relevancia dejar de ser referente para ellos por su falta de decoro y educación?

En otras ocasiones hemos comentado que nuestra tarea, a fecha de siglo XXI, es "deseducar" a nuestros alumnos de lo que reciben en la calle, en los medios... Y luego, intentar cambiar ese chip mediante nuestro ejemplo.
Hace no mucho tiempo no era necesario esta tarea; lo que recibías en el colegio tenía bastante que ver con lo que ocurría fuera. Había una lógica que no sorprendía. Ahora hay una ilógica que nos complica mucho el día a día.

Ni la Universidad ha mostrado su mejor cara, ni una persona de tanta trascencendencia mediática ha sabido estar a la altura. La basura hay que tirarla, sí; pero en en el contenedor.

Comentarios

No sé qué es peor, la mala educación de unos jóvenes exaltados o la chulería impresentable de quien un día fue Presidente de Gobierno. Oyendo lo que dijo en la conferencia se entiende la indignación del auditorio, pero eso no justifica su actuación. Hemos perdido la noción de los límites, ya no diferenciamos lo correcto de lo incorrecto. O sí, pero da lo mismo, las normas están para saltárselas. ¿Qué podemos hacer en las aulas? Pues lo mismo de siempre, pero con más trabas, lo que significa menos efectividad. Con la diferencia de que a nosotros, por mucho menos de lo que hizo el señor Aznar, nos expedientan o por lo menos nos cae una buena bronca, denuncias de los padres o como mínimo un rato largo de reproches y peticiones de dimisión u otras lindezas. Así nos va.
Un saludo. Yolanda

martes, 9 de febrero de 2010

sindicalistas, sindicalistos

Hace más de tres años que no veo a un sindicalista por mi colegio. Eso sí, me consta que alguno ha aparecido alguna vez en este período de tiempo, por más no electoral. Ocupados deben estar peleando por nuestras subidas de sueldo (el 0,3 %), protestando por cómo "no" se cubren bajas a tiempo, y mejorando todo lo que pregonan: la calidad de la enseñanza, la escuela pública, laica...Con la que está cayendo y, ¡oigan!, qué felices estamos sabiendo que están ahí, en la sombra, cubriéndonos las espaldas, haciéndonos más fácil el trabajo de cada día,...
Si acaso, echamos de menos algún seguimiento de bajas, alguna consulta sobre nuestro trabajo, alguna movilización,...Vamos, pequeños detalles sin importancia...
Gracias a nuestros compañeros liberados, muchos de ellos de larga experiencia (10-12 años?), por su labor nunca comprendida y su nunca valorada entrega.
Como dice la canción: "por mi casa no ha pasado tan importante señor...".
(continuará...)

Comentarios

Se merecen todo lo que dices y mucho más. Menuda jeta gastan la mayoría... Sólo conozco a uno, de CCOO, que es como deberían ser todos. El resto, unos señoritos que ya no recuerdan cómo es un niño. "Renegados de la tiza", ya sabes. La última vez que estuvo una en el colegio presencié un escena bochornosa: por error nadie se enteró de su llegada y encima coincidió que el lugar que le habían asignado estaba ocupado por una reunión de departamento. Una colega, de ideas políticas totalmente contrarias a las de este sindicato, empezó a soltar sapos y culebras sin venir a cuento y la pobre chica se fue llorando escaleras abajo. Conseguí pararla y hablar un rato con ella hasta que se tranquilizó, pero supongo que se llevó una imapresión penosa de mi colegio. Eso no quita para que siga pensando lo mismo de los sindicatos. Son la otra cara del poder, nada de su propósito inicial de defender a los trabajadores. Con la que está cayendo y nosotros cada vez más desprotegidos... En fin...
Yolanda