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sábado, 20 de noviembre de 2010

Enseñando la patita..., algo es algo.

Un día, el lobo decidió salir de su guarida; pero, en el momento preciso, solo se atrevió a enseñar la patita. El resto del cuento ya lo conocemos: la culpa del deshielo polar es de Zapatero. Entonces, llegó León Felipe y dijo: "no me cuenten cuentos, yo sé todos los cuentos".

El Partido Popular, autodenominamo "Partido de los Trabajadores", ya sabemos lo que opina en materia educativa. Ahí nos dejó su perla llamada LOCE, ocurrencia de aquella señora que no acertó a entender que las elecciones se ganan y pierden en las urnas, que los votos se cuentan, no se interpretan. Por lo demás, tanto los populares como los socialistas no parecen mostrar más interés en esto que lo que les alcanza la mirada, es decir, las dos semanas de campaña electoral.

A partir de ahí, en este momento, la posición del Gobierno es lanzar ocurrencias al por mayor y menor, y la de la oposición (aquí también vale eso de "si tenemos este Gobierno, imagínense la oposición";es decir, hacemos de la necesidad virtud), es negarlo todo. (¡No a todo!, recuerden). Pongamos un ejemplo más: Si en Andalucía gobierna el PSOE desde hace décadas, imagínense la oposición. En fin...

Pues bien, el gobierno de la Comunidad Valenciana quizás no sea el más ejemplar, ni en materia educativa ni en otras materias de su competencia. No vamos a relatar la extensa lista de imputados; todos la conocen, supongo. Además, parece que su único interés en educación es que las leyes no se cumplan, como si fueran para los demás. Les puede gustar o no la EpC, como a mí no me gusta que mi Comunidad la gobierne el Partido de los Trabajadores, pero debo aceptarlo y respetar por ser la voluntad de la mayoría. Y, fíjense, no me supone ningún problema aceptarlo. ¿Por qué será que a algunos les cuesta tanto hacer el papel de oposición? ¡Con lo bien que lo hacen, deberían estar en ella largas temporadas! Y así es, claro.

Al PP le importa ´mucho´ la educación, por eso no acepta las leyes y busca vericuetos infantiles para no cumplirlas. Entre tanto, o no han empezado las clases en algunos centros, o se dan en barracones (recuerden), o no cubren las bajas del profesorado...Y eso, no solo ocurre en Valencia. En Madrid vemos cómo avanza la privada, la separación del alumnado por sexo,...En Castilla y León les cuesta cumplir con la retirada de los símbolos religiosos; en Galicia, donde dije digo...Por eso, repito, siguiendo aquel razonamiento: si tenemos este Gobierno en la nación, imagínense cómo será la oposición. Saludos.

sábado, 30 de octubre de 2010

seguimos en los foros

(Comparto con vosotros algunos de mis comentarios en los foros. Aprovecho para invitaros a participar en blogs educativos, es muy enriquecedor).

29 de octubre
Me sorprende que se culpe a los “demás” de todos los problemas de la educación. Bien es cierto que la LOE no es la mejor de las leyes; que los padres pueden y deben hacer mucho más y que la administración no es la deseable. Ahora bien, cuando yo entro en mi aula y cierro la puerta, no hay padre, ni ley, ni inspector que me impida hacer mi trabajo, al contrario de lo que sucede en otras profesiones. ¿Que tengo que hacer una programación? ¡Faltaría más! Pues claro que tengo que hacerla, aunque solo sea para saber por dónde voy y qué es lo que pretendo conseguir. Y tengo que hacer un PAT porque la relación con los padres de mis alumnos es esencial. Y tengo que coordinarme con mis compañeros, me guste o no. Y tengo que dejar un informe al profesor que me siga…Más allá de pedagogías, en este trabajo no se puede improvisar, no se pude ir por libre – y ahí estoy con José Antonio Marina en que “educar es tarea de toda la tribu”-; tampoco se puede echar la culpa a las TIC, ni mucho menos. Los jueces, no hace tanto, consiguieron importantes avances, gracias a su constancia y unidad. En el magisterio cada uno “va a su bola” rajando del resto, desde el presidente del gobierno hasta el compañero de al lado. Eso, en lugar de aportar algo realmente práctico, eficiente, más allá de sindicatos acomodados. Si pretendemos algún cambio, ha de ser desde la convicción de que nadie lo hará por nosotros, de que los políticos solo usan la educación para salir mejor parados en las urnas; y, buscando lo que aún nos quede en común y estemos dispuestos a defender. Rajando del compañero de al lado, mirándonos el ombligo y viendo pasar ley tras ley y gobierno tras gobierno, criticando con una caña en la barra del bar, no veo esperanza alguna de futuro. El conformismo, empezando por los “compañeros” liberados, es sorprendente; la dejadez que se percibe en los claustros es patética, la facilidad con que lanzamos balones fuera es digna de alabanza. No nos queda otra, o nos ponemos las pilas o seguimos tragando. Eso sí, cada uno seguirá sintiéndose el mejor. Por supuesto.

30 de octubre
Claro, si no hay coordinación entre el profesorado, eso no es culpa de ZP ni del Ministerio de Educación. Hay centros que funcionan perfectamente en ese sentido. Y quien pretende ir “a su bola” no queda otra que aislarle. No se puede parar un centro por una ni por cinco personas que están ahí para cobrar una nómina a fin de mes exclusivamente.
Para eso, precisamente, hago las programaciones, para coordinarme con los ompañeros de mi ciclo o departamento; para saber por dónde voy, para hacer un seguimiento de mi tarea-no porque me la pida inspección (a mí jamás me han edido nada de nada)- sino porque yo tengo que evaluar mi tarea y rectificar cuando sea necesario. No necesito que me lo mande nadie. Y si me lo mandan me da igual, lo tengo hecho.
No puedo obviar que esos chicos pertenecen a una sociedad, la del s. XIX, no sé si mejor o peor que la del s. IX. Tengo que “deseducarles”- al igual que hace 40 años- de lo que traen de fuera. Y sé que eso forma parte de mi tarea. No puedo obviar los avances tecnológicos, ni científicos, y además no lo deseo. Por tanto, es tarea mía estar al día y prepararles para lo que se encuentran fuera, distinto a lo que se encontraban en la Edad Media.
Insisto, si queremos que algo cambie, tiene que salir de nosotros. No hay gobierno tan interesado en ello más allá de las elecciones. Un saludo.

30 de octubre
Claro, si yo me hago maestro o profesor para entrar en un aula, ante niños que se comportan como monjitas, que no reciben estímulos del exterior, que pertenecen a familias modélicas y nacen con un manual de instrucciones bajo el brazo, entonces, posiblemente, me he equivocado de “oficina”. Quizás en un banco tendría más futuro, donde el personal va encorbatado, guarda exquisitos modales, los clientes guardan escrupuloso silencio…Quizás me fuera mejor en una cadena de montaje, donde todos los días hago lo mismo, y no necesito programaciones ni PAT, ni PEC ni LOGSE. También, sin duda, se puede ser feliz. El magisterio se elige voluntariamente y desde el principio de los tiempos exige de una elevada dosis de vocación. En Universidad tal vez tengan sitio todavía, como en la Edad Media, las clases magistrales. Desde luego, donde no tienen cabida es en Ed. Infantil, ni en Ed. Primaria, ni en ESO ni en Bachillerato.
Un alumno de 1º de ESO no puede estar una mañana (5 horas) escuchando sermones, uno tras otro. Y digo yo que algo puede, y debe, hacer el profesor de turno, por mucho que la LOGSE sea una patata y ZP o Aznar sean el culpable del cambio climático.

viernes, 29 de octubre de 2010

rebuscando en los blogs

Me sorprende que se culpe a los "demás" de todos los problemas de la educación. Bien es cierto que la LOE no es la mejor de las leyes; que los padres pueden y deben hacer mucho más y que la administración no es la deseable. Ahora bien, cuando yo entro en mi aula y cierro la puerta, no hay padre, ni ley, ni inspector que me impida hacer mi trabajo, al contrario de lo que sucede en otras profesiones. ¿Que tengo que hacer una programación? ¡Faltaría más! Pues claro que tengo que hacerla, aunque solo sea para saber por dónde voy y qué es lo que pretendo conseguir. Y tengo que hacer un PAT porque la relación con los padres de mis alumnos es esencial. Y tengo que coordinarme con mis compañeros, me guste o no. Y tengo que dejar un informe al profesor que me siga...Más allá de pedagogías, en este trabajo no se puede improvisar, no se pude ir por libre - y ahí estoy con José Antonio Marina en que "educar es tarea de toda la tribu"-; tampoco se puede echar la culpa a las TIC, ni mucho menos. Los jueces, no hace tanto, consiguieron importantes avances, gracias a su constancia y unidad. En el magisterio cada uno "va a su bola" rajando del resto, desde el presidente del gobierno hasta el compañero de al lado. Eso, en lugar de aportar algo realmente práctico, eficiente, más allá de sindicatos acomodados. Si pretendemos algún cambio, ha de ser desde la convicción de que nadie lo hará por nosotros, de que los políticos solo usan la educación para salir mejor parados en las urnas; y, buscando lo que aún nos quede en común y estemos dispuestos a defender. Rajando del compañero de al lado, mirándonos el ombligo y viendo pasar ley tras ley y gobierno tras gobierno, criticando con una caña en la barra del bar, no veo esperanza alguna de futuro. El conformismo, empezando por los "compañeros" liberados, es sorprendente; la dejadez que se percibe en los claustros es patética, la facilidad con que lanzamos balones fuera es digna de alabanza. No nos queda otra, o nos ponemos las pilas o seguimos tragando. Eso sí, cada uno seguirá sintiéndose el mejor. Por supuesto.

domingo, 19 de septiembre de 2010

¡A la mierda...!

Sin temblarle el pulso y harto de las gracietas de los populares- ahora Partido de los Trabajadores- soltó un "a la mierda" seguido de "lo que les fastidia a ustedes, que han controlado el poder, es que vengamos aquí a hablar". Todo ello entre risas de diputados, algún ministro también, que algo de vergüenza deberían sentir al verse en tal actitud.
No era Labordeta un político al uso, por eso sus palabras podrían dirigirse a un alto porcentaje de políticos de uno y otro color.
El primer recuerdo que tengo de él - de su música- es en Valladolid; las manos unidas con un numeroso grupo de personas entonando su "Canto a la libertad". Por entonces, Chile se había convertido en una dictadura y aquí aún no habíamos salido de la nuestra. Se erizaba el vello en "clandestinidad" gritando "Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad". Aprendimos sus versos al lado de los de Paco Ibáñez, Luis Pastor, Jacques Brel, Moustaki y Víctor Jara.
Y aprendimos también  su ironía, su socarronería con "Meditaciones de Severino el sordo"; sin desperdicio.
Dentro de un señor que se paseaba por España con una mochila, había un alma de maestro, que lo era- catedrático-, auténtico, de verdad, enraizado en Aragón y patrimonio de todos.
No era político al uso, no era músico al uso; su personalidad se alzaba sobre modismos, sobre técnicas instrumentales y sobre formas;
Su sentido del humor brotaba espontáneo. Era capaz de crear la historia de las tazas de té con elementos pornográficos que tanto escandalizaron a su prima "monjil", que esta huyó de casa y aún no se conoce su paradero. O se solidarizaba con aquellos que pedían que se contratara informadores del tiempo que fueran zurdos, pues con el trasero ocultaban Murcia y en Cartagena nunca sabían qué tiempo tendrían. Así, en todo caso, la peor parte se la llevarían los portugueses.
José Antonio Labordeta, maestro de maestros, cantautor de verso hondo, político de verdades desnudas. La persona por encima del personaje, capaz de desentrañar las vergüenzas de los encorbatados que, tras la poltrona, ríen con patetismo cuando alguien les canta un par de verdades.
Espejo que debiera ser de las nuevas generaciones: de los políticos, para que se miren menos el ombligo y de los maestros para que no perdamos el referente. ¡Que sabe Dios lo que les contarán y cantarán a los niños quienes la primera vez que han sabido algo de Labordeta ha sido, precisamente, hoy!

domingo, 27 de junio de 2010

involución

Si hubiéramos hecho caso de quienes como argumento aluden al "Siempre se ha hecho asÍ", aún viviríamos en cavernas.

Comentarios
Eladio dijo...

Me ha gustado.
28 de junio de 2010 09:02

jueves, 24 de junio de 2010

forofos

Las banderas que están colgadas en los balcones, ¿son por el Corpus Christi o por el Mundial de Fútbol? Tanto me da.

viernes, 19 de marzo de 2010

pensamientos

Algún día los Nobel merecerán el Premio "Miguel Delibes". Algún día.





Yolanda dijo...

Totalmente de acuerdo. Por suerte, Delibes estaba y estará siempre por encima de esas minucias.
Un saludo.
21 de marzo de 2010 00:23

domingo, 24 de mayo de 2009

el test del maestro


El curso escolar ha ido bien cuando descubres que llega su final por la fecha del yogur que estás comiendo.

jueves, 23 de abril de 2009