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domingo, 17 de febrero de 2013

Coeducación

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/15/actualidad/1360959027_922543.html

"Los chicos con las chicas tienen que estar


las chicas con los chicos han de vivir


y estando todos juntos deben cantar."

Cuando sonaba esta canción del grupo "Los Bravos" (1967) Armstrong no había pisado la luna y este país sufría una dictadura que se extendería durante ocho años más. Aún quedan marcas en algunas escuelas, como cicatrices de aquella educación aberrante, que evidencian la separación del alumnado por sexo en una composición arquitectónica simétrica de una exactitud milimétrica.
Superado ese régimen totalitario y opresor se logró la coeducación, es decir, "no establecer relaciones de dominio que supediten un sexo a otro, sinó incorporar en igualdad de condiciones las realidades y la historia de las mujeres y de los hombres para educar en la igualdad desde la diferencia". De sobra está señalar que el marco normativo (LOE, art. 1,17 y 151) ampara el principio de igualdad entre sexos.
Este, sin embargo, no fue un invento de los padres de la Constitución, ni de los ministros de los distintos gobiernos "democráticos". La República consideraba la coeducación como uno de los pilares básicos de la educación escolar. Algunos intelectuales progresistas y la Institución Libre de Enseñanza, en busca de una renovación educativa, defendieron la libertad de cátedra y una educación ajena a cualquier religión o idea política.
Hoy, con una "democracia consolidada", cuando se han superado muchas barreras ideológicas, -reminiscencias de una época oscura-, algunos seguimos anhelando esa educación de hace décadas mientras otros se afanan en no evolucionar, en volver a formas y métodos que evocan la España más rancia y retrógrada. Mientras tanto se nos viene encima una nueva Ley de Educación que no parece que sea la panacea para los males de nuestra escuela. Desde luego, con estos principios no se puede esperar nada positivo para nuestra educación.
En "Un señor como Dios manda" leíamos: "tantos años de curas y obispos, y tienen que ser los "Beatles" quienes vengan a hablarnos de amor". Pues eso, tantos años de represión y en pleno siglo XXI tenemos que desempolvar el vinilo de "Los Bravos" para hablar de coeducación.


martes, 17 de abril de 2012

sábado, 15 de octubre de 2011

a vueltas con las TIC

Las nuevas tecnologías no son buenas o malas; es más, ellas mismas no tienen conciencia de serlo, lo uno o lo otro. Como todos los avances tecnológicos, médicos o científicos que en el mundo han sido, gozan de nuestra capacidad de raciocinio para que, en su correcta aplicación, las "convirtamos" en buenas. ¿Cómo se puede decir que las tecnologías nos perjudican, son nefastas o no sirven para nada? Si este rechazo hubiera sido tal desde el principio de los tiempos, viviríamos en cavernas, y parece que hay quien lo añora. Ya me imagino, tras la invención de la imprenta, a los eruditos escribas, escribanos y escribientes rajando contra ella. ¡Con lo que “molaba” copiar y “recopiar” obras a golpe de escafoides! De la fotocopiadora mejor ni hablamos.
Los siglos, que son más sabios que nosotros, son los que acaban por dar y quitar razones. ¡Y a la vista está!
¿Cuál es el problema? Que con la invención de la imprenta muchos amanuenses se fueron al paro, seguramente los peores. (La crisis va por barrios, pero siempre afecta menos a quien de más iniciativa y recursos dispone. No me refiero a los económicos, eso es otra historia.
La contienda que la escuela mantiene con las TIC es que, apoyada sobre unos cimientos de barro, no es capaz de asumir esta avalancha de novedades. ¡Si ni siquiera hemos sido capaces de adecuar métodos y leyes a la sociedad actual, cómo vamos a estar capacitados para trabajar en una de las llamadas “Aula Red XXI”!
Tener acceso a tanta información no solo es positivo, además es un gran privilegio. ¿O sería mejor que los alumnos tuvieran que acceder a ella mediante extraños métodos cual si de “la búsqueda del tesoro” se tratase? Bueno, de eso ya se ocupan los Boys Scouts. Un niño debe aprender a sumar, a multiplicar..., pero cuando ya sabe, es una tortura que tenga que realizar sumas de miles de cifras sin poder utilizar la calculadora.
Lo que no es de recibo es, así en frío, poner a un alumno frente a la pantalla sin tener claro el objetivo que pretendemos y el método que utilizaremos. No todo vale. Una PPT puede ser muy útil o una soberbia castaña; una búsqueda en Google puede ser enriquecedora o acabar en los cerros de Úbeda. Hay sitios peores.
Si además denostamos la formación en nuevas tecnologías, estamos haciendo un pan con dos obleas (por poner un sinónimo). Para juzgar algo: primero conocerlo, experimentar con ello, crear métodos eficaces-que los hay- y, después, mucho después, cuando lo tengamos clarito, aplicarlo. Seguir la ruta inversa sirve para- y nada más- ver pasar una hora de clase; y me consta que algunos es lo que pretenden. ¡Para qué van a esforzarse! Su objetivo está cumplido.
Ni la rueda fue buen invento ni la pólvora malo. El tiempo decidió lo que hubo de ser cada uno. La pena es que muchos sigan lamentándose de ambos. ¡Pintando en la caverna no se estaba mal!

jueves, 15 de septiembre de 2011

esos locos que enseñan

(Me ha llegado al correo este escrito, un poco de aliento en momentos difíciles)Esos locos que enseñan. Yo los conozco. Los
he visto muchas veces. Son raros. Algunos salen temprano por la mañana
y están en el cole una hora antes,otros salen del cole una hora más
tarde porque tienen entrevistas con los padres que trabajan y no
pueden acudir a otra hora, otros recorren todos los días más de 100Km
de ida y otros tantos de vuelta. Están locos.
En verano les dan vacaciones, pero no
desconectan del todo, piensan en sus clases, preparan tareas para el
curso siguiente. En invierno hablan mucho, siempre llevan caramelos de
miel y limón en los bolsillos, otros con una botella de agua a su
lado. Su garganta siempre está dolorida, pero siguen enseñando, a
veces fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus conocimientos con
cariño e ilusión.
Yo los he visto, no están bien de la cabeza.
Salen de excursión con sus alumnos y se encargan de gestionar
autorizaciones, recogida de dinero y responsabilidad extra.

Qué será de ellos y ellas. Por la noche
sueñan con el colegio, se les aparecen planetas, ecosistemas y
personajes históricos. He escuchado que llegan cargados con
cuadernillos y exámenes, que han corregido la tarde anterior en su
casa.
Son mujeres y hombres, casados,
solteros,...de diferentes edades, pero a todos les apasiona su
trabajo, ver crecer a sus alumnos, ayudarlos y conseguir de ellos
ciudadanos competentes.

Los he visto muchas veces. Están mal de la
cabeza. Algunos dicen de ellos que viven muy bien, pero les han
recortado el sueldo y siguen trabajando incluso más que antes, algunos
no miran ni su nómina porque su pasión por la enseñanza los hace
ciegos a pensar en el cobro. Disfrutan con lo que hacen, aunque haya
padres que no los valoren, les critiquen e incluso les quiten
autoridad, (a veces hasta les agreden), pero ellos siguen hacia
adelante.
Están mal; por las tardes quedan para hacer
cursos de formación y no les importa perder tiempo de su ocio para
reciclarse.

Dicen que son autocríticos y que hacen
balance de sus experiencias educativas, que se frustran cuando no
salen las cosas como esperaban, que se alegran cuando sus alumnos avanzan.

Están mal de la cabeza, yo los he visto.
Dicen de algunos que fueron muy importantes, que siempre tienen
palabras de aliento; dicen sólo que son MAESTROS y que se sienten MUY
ORGULLOSOS DE SERLO.
Si conocéis alguno reenviarle este e-mail,
quizá se sienta identificado.
Con cariño

martes, 21 de diciembre de 2010

poetas memos...?

He leído un artículo titulado "El club de los poetas memos..., quiero decir, muertos- tenéis el enlace aquí al lado. Y se me ocurrió esto.
He visto la película más de veinte veces y podría citar de memoria varios fragmentos. Dicho lo cual, me parece un exceso hablar de “manipulación” y otras “-ciones”. Como película que es, necesita de una abstracción, pues difícilmente se puede resumir en noventa minutos toda una experiencia educativa como la que se pretende mostrar. Si no somos capaces de ver más allá de la sonrisa de Keating o de la bruma del bosque, pésima crítica se puede realizar.
¿En qué parte de la película se hace alusión al no-esfuerzo, a la no-autoridad…? Bien al contrario, se incide constantemente en estos valores. Recuerden la escena de la llamada…”de Dios”. Recuerden la reprimenda de Keating porque, precisamente, no han sabido comprender su mensaje.
¿Por qué la enseñanza ha de ser necesariamente aburrida, repetitiva y desmotivadora? ¿Creen que alguien puede hacer un Posgrado, en un aula sin pupitres ni sillas, sin libros…, de forma dinámica, motivadora, trabajando los contenidos de forma práctica…? Pues si, eso existe y desde hace muchos años. Claro que, ha de llover mucho antes de que llegue a nuestra Universidad, tan tradicional ella. Puede un chico de ESO aprender poesía sin necesidad de recitar de memoria “La vida es sueño”? ¿Puede aprenderla jugando con los versos, creando, relacionándola con otras áreas…? Y cuando llegue el momento, si tiene que aprenderse el monólogo de Segismundo,… ¿por qué no?
Considero que debemos aprovechar todos los recursos a nuestro alcance, y no limitarnos a un solo método. Eso es lo que yo, personalmente, veo en la película, que no hay que descartar nada; que en ningún caso debemos estar condicionados por los demás, que nuestra vida es nuestra y la felicidad no está en el número de títulos que tengamos en la pared ni en la cuenta bancaria (cada uno tiene sus valores). Más bien, nuestra felicidad, la de nuestros alumnos, va a estar en que hagan lo que realmente quieren hacer y en eso, sea lo que fuere, intenten ser los mejores. Esta misma tarde he estado montando con un grupo de chicos un escenario para la fiesta de mañana. Os aseguro que en este momento no hay nadie más feliz que ellos en todo el mundo. ¿Por qué he de atosigarlos con subordinadas de relativo o logaritmos neperianos si prefieren estar entre cables y máquinas y a buen seguro que serán grandes profesionales de la carpintería, o la mecánica…y además ganarán más que yo? Y seguro, que con esa disposición que tienen, jamás estarán en paro. Un empresario, yo si lo fuera, contrataría antes a una persona hábil, que disfruta con su trabajo, que produce, antes que a alguien con un currículum brillante que no es capaz de resolver un problema, que no tiene alternativas, que no ve posibilidades…Y eso, eso se aprende viviendo, experimentando, creando, inventando…Y eso, por ahora, la escuela no lo proporciona. Ya sabemos cómo generar problemas donde no los hay, ahora necesitamos profesionales que tengan otra opción, una mirada divergente ante los problemas. En educación también necesitamos personas así. Lo otro ya nos lo sabemos; y los que hemos vivido ambas “películas” entendemos que no se debe renunciar a nada.
Por cierto, pasados ya diez años del posgrado, sería capaz de recordar y explicar una buena parte de las cincuenta unidades de que constaba. ¿Por qué será que lo que experimentamos se fija mejor que lo que solamente memorizamos? Cuantos más sentidos ponemos en lo que hacemos, más y mejor lo asimilamos. Eso es lo que acierto a ver en la película, pero la subjetividad es libre y la parte que no se cuenta, que se intuye, cada uno es libre de interpretarla como quiera. Hay quienes no comprenden “El cabo del miedo” ( R. de Niro), porque se perdieron algo que no aparece en la película, y es lo ocurrió en los catorce años anteriores a los hechos que se muestran, y sin lo que no tiene sentido alguno. Si “El club de los poetas muertos” hubiera querido mostrar todo un método pedagógico, hubiera sido una serie de unos 200 capítulos. La mirada convergente nos deja en la anécdota, la divergente nos permite ver un poco más allá. Eso también se aprende en la escuela, si no te limitas a cantar la tabla de multiplicar, claro.

viernes, 10 de diciembre de 2010

no nos pisemos la manguera

Vamos bien, ya se empiezan a poner las cosas en su sitio. Esa "señora" que agredió a una maestra de Fuentevaqueros-como dijimos en este foro-, ha sido condenada a tres años de cárcel. Se trata de algo histórico; esperemos que sirva de precedente para que se les bajen los humos a quienes pretenden convertir nuestro trabajo en una profesión de riesgo. Se acabarán buena parte de las bajas entre el profesorado y el ambiente en los centros mejorará notablemente.
Hay otra parte que nos corresponde a nosotros. Cada comienzo de curso conviene recordar en la tutoría de padres que somos los profesionales, y que ellos no pueden venir a darnos lecciones como nosotros no se las damos a ellos, ni al mecánico, ni al peluquero ni a la conductora del autobús. Y no se puede ceder un ápice en esto, ni utlizar sordina para tenerles contentos. ¡Dejémonos trabajar unos a otros!
No nos engañemos, los padres no "colaboran" con nosotros en la educación de sus hijos, sino que somos nosotros los que colaboramos con ellos en la parte que nos corresponde. Echando cuentas: cinco horas sobre veinticuatro que tiene el día; las otras diecinueve son tarea suya. Y cada uno debe conocer perfectamente en qué consiste esa tarea, sin pisarnos la manguera, por el bien de sus hijos.

miércoles, 23 de junio de 2010

evaluar con criterio


Bien, ya están publicados los criterios objetivos con que serán evaluados nuestros compañeros de Educación Secundaria en su actual oposición.
Para que esto llegara, además de existir una gran confluencia planetaria, imagino que habrá sido necesario un gran esfuerzo de la administración unido a la intensa lucha de la clase sindicalista.
Con la de papeles que rellenamos todos los días y han tenido que pasar décadas para disponer de una evaluación objetiva en un concurso-oposición. Sin duda, es un gran paso para el mundo educativo donde no cabe cualquiera y donde la selección de los mejores es la base principal para el ansiado cambio.
Ahora, al menos, los opositores sabrán a qué atenerse y su futuro no dependerá de la subjetividad que algunos sufrimos en su día. Y conste, que conozco lo duro que es ser miembro de un tribunal. Pero la falta de criterio y de criterios ha posibilitado que, en ocasiones, fuésemos evaluados por individuos ajenos al mundo educativo; no por falta de títulos, claro, sino por ausencia de discernimiento. De aquellos procesos, seguramente, saldría esta hornada de aventureros que cayeron en el patio del colegio como podrían ser alfareros en Cartagena o banqueros en Villaconejos.
Ya puestos, en otra década descubriremos cómo prevenir las enfermedades profesionales en la enseñanza, cómo administrar mejor los recursos, cómo evitar la burocracia, cómo mejorar la coordinación...
En fin, vamos a darles tiempo.

lunes, 14 de junio de 2010

Claves de la educación, por Guillermo Fesser



Yolanda dijo...
No me funciona el enlace, como de costumbre, pero he buscado en YouTube y he encontrado la entrevista a la que supongo te refieres, en Periodista Digital. Tiene toda la razón, como es habitual en él. Bajo su apariencia de humorista está el hombre inteligente, sensato y culto que sabe muy lo que dice. Vamos dando bandazos y el sentido común está enterrado bajo toneladas de papeles confusos y contradictorios. Nadie sabe qué hacer, y, si lo saben, no se atreven a decirlo y menos a aplicarlo. Hoy no se puede reprender a un niño en público, no se le puede suspender sin gastar un tiempo precioso en explicaciones prolijas e innecesarias, no se le puede castigar sin temor a verse envuelto en procedimientos absurdos... Todo un cúmulo de despropósitos que propician un clima de dejadez y hastío por parte de quienes deben imponer orden y cordura. Lo pagaremos (lo estamos pagando) muy caro. Todos, no sólo los docentes o los padres, grandes culpables del fracaso de sus hijos, pese a quien pese. No saben, no quieren o no pueden hacerse con ellos. Los niños crecen solos, malcriados, caprichosos, egoístas, con todas sus necesidades materiales cubiertas pero con un gran vacío de valores, huérfanos de normas y de verdadera atención. Y así nos va.
Un saludo.
14 de junio de 2010 21:11

sábado, 14 de noviembre de 2009

retos de la sociedad del conocimiento y su afectación en el ámbito escolar

Palacio del Senado

Comparecencia del Catedrático de Enseñanza Secundaria de Matemáticas y Licenciado en Ciencias Físicas, D. Ferran Ruiz Tarragó, ante la Ponencia de estudio sobre buenas prácticas y estrategias pedagógicas positivas, constituida en el seno de la Comisión de Educación, Política Social y Deporte, para informar sobre los retos de la sociedad del conocimiento y su afectación en el ámbito escolar. (713/000415)

Madrid, 28 de octubre de 2009.

http://notasdeopinion.blogia.com/2009/110201-comparecencia-en-el-senado.php

miércoles, 11 de noviembre de 2009

van de sobrados

La Comunidad de Madrid aumenta el presupuesto para la educación concertada en un 6% y lo reduce en un 3,3% para la pública.
Estos señores que se dedican a manejar el dinero público - algunas veces ni lo manejan, sencillamente lo mangan-, se empeñan en dárselo a los colegios "no públicos", dicho sea para acentuar la paradoja. Podría ser al revés, jajaja..Al menos tendría más lógica. Vamos a los colegios concertados, pasamos el cepillo y se lo damos a los colegios públicos que atienden, también, a los más desfavorecidos. De paso, damos un paseo por las fincas que sus "amiguitos" y "amiguitos de administrar lo público a veces para llevárselo", les regalan para su digna labor.
Si a esto añadimos que la dicha Comunidad es la última de la lista en gasto educativo, ( ¡ Si es que andan tan liados con las Cajas, para administrarlas también! - no entiendo por qué-),  tenemos que entender que nuestros compañeros madrileños más que dar clase se dediquen al milagreo entre tanto fracaso escolar.
¡ Si al final nos arreglamos con cualquier cosa, un par de tizas y dos gomas de sabor nata! ¡Vamos de sobrados!, ¡Más madera!

martes, 27 de octubre de 2009

la parte alícuota de culpa

Si no sabes lo que quiere decir "alicuota", coge el diccionario que tanto recomiendas a tus alumnos y que tan olvidado tienes.
Hace tiempo que venimos denunciando esto mismo, que cada uno tenemos una parte de responsabilidad en el caos del sistema. Y en educación no tienen la culpa ni los fontaneros, ni las abadesas ni los vendedores de algodón dulce. ¡A ver si nos enteramos de que en este juego estamos implicados todos: padres, hijos y nosotros, los profes, que debemos tener algo de "espíritus santos" para obrar tantos milagros! Y no podemos pasarnos la vida echando la culpa a los otros lados del triángulo, cada uno tenemos una tarea bien clara. Si un niño no es puntual, buena parte de culpa tienen sus padres; pero si después de estar 12 años escolarizado no sabe leer ni escribir no podemos echar la culpa al empedrado.
Os dejo con Ángel Expósito que lo dice más alto y más claro que yo.

http://www.abc.es/blogs/angel-exposito/storico.asp?s=Educaci%F3n