sábado, 8 de diciembre de 2007

entender el universo


(Reflexión a modo de ensayo para intentar comprender lo incomprensible. Leer solamente en caso de insomnio).

Para entender el Universo tenemos que abstraerlo de lo artificioso, es decir, contemplarlo y analizarlo en sí y por sí, fuera de toda intervención humana. Porque, entre otras cosas, no podemos analizar “desde dentro”, ya que nosotros formamos parte de él.

Tendremos, por tanto, que observar desde fuera, en una perspectiva amplia que nos incluya a nosotros mismos.

Las cosas son, sin ambages, sin etiquetas. Y así debemos verlas, y así vamos a analizarlas. Observaremos la interacción entre todas y cada una de las de esas partes que conforman un todo: el Universo.

Si intentamos eliminar las palabras que nombran las cosas, los objetos, nos encontramos con el inconveniente de no poder plasmar esas interacciones, ya que los espacios de aquellas quedarían vacíos y, llegados aun punto, nuestra mente no sería capaz de memorizar los invisibles inquilinos de esos espacios. Por tanto, no podemos prescindir, aunque solo sea para trazar las hipótesis, de las palabras que nombran las cosas.

Utilizaremos lo menos posible la palabra y, una vez establecidas las relaciones, prescindiremos de ella en su totalidad. Así mismo haremos con los números, por ser estos, también, una invención del ser humano.

El orden cósmico nos irá mostrando relaciones, bien numéricas bien sustantivas que nos permitan relacionar las cosas, pero siempre en sentido deductivo, es decir, de lo genérico, de lo universal a lo particular. Porque es asumido que el Universo desde su origen se genera en un proceso de deducción, desgranándose desde un primer núcleo hasta infinitos átomos que lo componen en sus múltiples formas.

No analizaremos los objetos en sí mismos, sino las relaciones que se establecen entre ellos, no por convenciones entre los humanos, sino en sí mismos, en su naturaleza original.

OBJETO--------relación-------OBJETO

La compilación de esas relaciones es nuestro propósito y, en pasos posteriores, las relaciones entre esas relaciones, articulando un árbol genealógico que nos aproxime a su naturaleza.
Como hemos señalado, no aplicaremos la artificiosidad sobre lo natural, sino que desde el análisis de la naturaleza y el cosmos, iremos deduciendo las fórmulas, las palabras. En definitiva, las relaciones.
Este orden es el equilibrio necesario para que el Universo se perpetúe. Desechamos la intervención humana que pretende alterar ese orden.

viernes, 30 de noviembre de 2007

por qué no te callas

Nada me parece más absurdo que un colegio lleno de gritos. Solo en el silencio, como Da Vinci, encontraremos la inspiración. La tarea educativa ha de ser creativa, y la creación precisa de un ambiente adecuado para revelarse.Cada vez que alguien entra en un aula al grito de "¡Callaos!", recuerdo aquella anécdota de F. Delgado donde relataba la historia de un niño que a los 11 años descubrió que no se llamaba "¡Cállate!"

sábado, 24 de noviembre de 2007

vaya churro


"No soy partidaria de prohibir el uso del móvil en clase". Mercedes Cabrera. 24.11.07.


Yo tampoco, Ministra. De hecho, soy partidario de ponerles a los chicos un chocolate con churros para animar sus tertulias durante las clases.

mensajes


Os invito a todos a participar con vuestros mensajes, propuestas, sugerencias, ... Hago extensiva una invitación especial a quienes entran al blog desde, más allá de nuestras fronteras, cualquier lugar del mundo. Son muchos quienes nos visitan desde América Latina, Estados Unidos, y buena parte de Europa: Francia, Italia, Bulgaria, Finlandia...Sean todos BIENVENIDOS.

viernes, 23 de noviembre de 2007

vaya tela

Leo con estupor, todavía me asombro, aún- menos mal- no me he acostumbrado, una nueva noticia de abuso de dos menores a una niña.
Leo también uno de los comentarios vertidos en un foro, que me parece muy acertado: "Los padres quieren que sus hijos tengan todo lo que ellos no tuvieron, y claro, tienen de todo menos educación". Y añado, justo lo que ellos sí tuvieron. ¡Qué paradoja!

miércoles, 21 de noviembre de 2007

a teresa de jesús

De almibaradas y nocherniegas
palabras alientas el camino,
los tenues fulgores del silente
lucero que acompaña las horas
nortea tus pasos.
Asomada al nidal de las estrellas,
invierno de pámpanos,
desdibujas tu imagen
en la cañada del tiempo.
Más lejos,
tu sombra seduce
anchurosa y perenne,
en el mismo recodo del día,
los paisajes todos
y los vuelos.
Témpanos como voces
te huyen y congregan,
alimentando noches,
los ultrajes.
Sangra el plumón hiriente
buscando el tiempo
de la huida.
Incesante caminadora de almas,
quiera vuestra reverencia
harto gustar
el fresco aliento de los siglos
en la breve copa de la gracia.