
Amigo opositor:
Cuando tengas que volver a sufrir este "suplicio" de la oposición (dentro de dos años), deberás tener en cuenta algunas "casualidades". Supongamos que en tu especialidad hay 50 plazas para 400 opositores y 5 tribunales. ¡Ojo, no debes pensar en esas 50 plazas, y que debes competir con 400 compañeros! Debes pensar que compites por 1 de las 10 plazas que otorga tu tribunal a los 80 maestros que se presentan. Si te apellidas Pérez compites con los Pérez, no con los Ramírez. ¿Son más listos los Pérez o los Ramírez? ¿Y si eres más listo que los García?
Un concurso-oposición ha de ser una prueba donde compites contigo mismo para pasar la primera parte con una nota de 5 o superior, y un concurso donde se suman otros méritos. Y ahí es donde las mejores notas alcanzan la plaza. Y no pasa nada porque un opositor no obtenga plaza a pesar de tener como nota global un 7,5. Pero sí pasa si a un opositor se le baja la nota de 8 a 3,5 para que no supere el corte. ¡Sencillamente vergonzoso!

