martes, 15 de junio de 2010

de encuentros y despedidas

Este "trabajo" nuestro está tejido de encuentros y despedidas. Los años pasan a velocidad de vértigo y no dan tregua, no hay tiempo de crear todo el paisaje del cuadro. Unas pinceladas, una sombra por aquí, un trozo de cielo por allá...Un dia, quizá lejano, uno de estos chicos o chicas, perdida su verguenza de la adolescencia, te abraza en plena calle y te llama por tu nombre. Tú no pones nombre a su cara; ellos cambian, nosotros no. No importa, la historia ya está completa. Valió la pena.

lunes, 14 de junio de 2010

Claves de la educación, por Guillermo Fesser



Yolanda dijo...
No me funciona el enlace, como de costumbre, pero he buscado en YouTube y he encontrado la entrevista a la que supongo te refieres, en Periodista Digital. Tiene toda la razón, como es habitual en él. Bajo su apariencia de humorista está el hombre inteligente, sensato y culto que sabe muy lo que dice. Vamos dando bandazos y el sentido común está enterrado bajo toneladas de papeles confusos y contradictorios. Nadie sabe qué hacer, y, si lo saben, no se atreven a decirlo y menos a aplicarlo. Hoy no se puede reprender a un niño en público, no se le puede suspender sin gastar un tiempo precioso en explicaciones prolijas e innecesarias, no se le puede castigar sin temor a verse envuelto en procedimientos absurdos... Todo un cúmulo de despropósitos que propician un clima de dejadez y hastío por parte de quienes deben imponer orden y cordura. Lo pagaremos (lo estamos pagando) muy caro. Todos, no sólo los docentes o los padres, grandes culpables del fracaso de sus hijos, pese a quien pese. No saben, no quieren o no pueden hacerse con ellos. Los niños crecen solos, malcriados, caprichosos, egoístas, con todas sus necesidades materiales cubiertas pero con un gran vacío de valores, huérfanos de normas y de verdadera atención. Y así nos va.
Un saludo.
14 de junio de 2010 21:11

Otra, otra, otraaaa,..."huelga general"

Hemos tenido una huelga "parcial", a la que estábamos llamados todos los funcionarios. El descalabro para la clase sindicalista fue, por tanto, parcial. No conformes con este fracaso, vuelven a la carga, eso sí, con la sordina proporcional a los millones de euros que reciben, convocando a una huelga general. ¡No aprenden! O mejor, sí aprenden, por eso de nadar y guardar la ropa. Nadie podrá echarles en cara que no hicieron una huelga a Zapatero; y Zapatero no podrá echarles en cara que le hayan "montado" algo serio que le obligue a tomar decisiones importantes. "Nunca fuera caballero de damas tan bien servido..."
Al igual que en la anterior "huelga", podemos predecir un nuevo fracaso para un nuevo esperpento, un paripé que no servirá para maquillar la nefasta imagen que están dando nuestros amigos liberados.
No podemos negar que nos avisan de todos los males que nos vienen encima, y además aciertan. Y, a posteriori, también nos "informan" de que, como la viga de Ohanes, cayeron y nos pillaron con la tiza en la mano. Quizá les falte lo más importante: poner remedio a esos males profetizados y luego, entonces sí, pregonar sus logros para que convengamos en la necesidad de su existencia. Lo otro lo hace cualquiera.
A ver si esta vez los sindicatos de enseñanza no vuelven a meter la pata después de quedar con las vergüenzas al aire el pasado día 8. ¡Apuesto a que algunos no han aprendido! Porque, no sé si se habrán dado cuenta, pero la huelga puede que nos pille fuera del curso escolar. Y eso, además, sería de un ridículo espantoso.
La oposición, entre tanto, sigue pensando si sube o baja. Otraaa de pulpoooo...

miércoles, 9 de junio de 2010

Victoria pírrica

Según Pirro: "Otra victoria como esta y me vuelvo solo a casa". Me alegra que la clase sindicalista se vanaglorie del éxito y pregone cifras que, más que al entusiasmo, invitan a la fe. Supongo que, alentados por tamaño éxito, ya estarán preparando otra para la próxima semana... En fin, que la NO huelga se ha vuelto contra ellos y han recibido una respuesta muy clarita de los empleados públicos. Ahora, por esta vez, a ver si són capaces de escucharla, se ponen en tarea y arreglan sus respectivas casitas antes de pedirnos a los demás que les ayudemos a arreglar el mundo. Más que nada, que sean congruentes entre lo que predican, lo que hacen y lo que nos piden a los demás que hagamos. Solo eso.

martes, 8 de junio de 2010

Panem et circenses

No hacía falta ser Nostradamos para aventurar lo que todos podemos comprobar hoy. A estas horas, como dijimos hace unos días, no se habla de otra cosa que de porcentajes; algo sorprendente por otra parte, pues no es difícil conocer, incluso con cifras concretas, el NO seguimiento de esta NO huelga que no es sino otro parcheo, otro paripé ( y van...) no de los "sindicatos de clase", sino de la "clase" sindicalista. Tarde, desdibujado y con sordina este intento de justificarse ante los funcionarios cuando no hacen ascos a privilegios y subvenciones. En fin, nada nuevo; pan y circo. Eso sí, cada vez menos pan y más circo para el ciudadano de a pie. Para ellos no. Para ellos mucho de todo, de circo y de pan.

Comentarios
Yolanda dijo...

En mi colegio nadie ha hecho huelga, y en el cercano IES tampoco. Todos hemos acudido a nuestros puestos, salvo los alumnos. Han faltado más o menos la mitad, y eso que avisamos de la normalidad para hoy. ¿Todos los padres de los niños que no han ido son funcionarios que han secundado la huelga? ¿Hoy no han tenido problema para dejar a sus hijos mientras trabajaban? ¿Y sí lo tienen el Día del Maestro, por ejemplo, cuando nos ponen a caer de un burro por tener "demasiadas vacaciones"? Menuda cara...
Un saludo.
8 de junio de 2010 19:48

Bien, ya pasó la primera jornada, como preveíamos, con discusiones sobre los porcentajes.
La segunda, mañana, la pasaremos "sorprendidos" por las interpretaciones de los distintos medios, que cocinarán la jornada a gusto de su editorial.
Y, finalmente, en vísperas del mundial, el jueves nadie se acordará de nada de esto. Menos mal. Todos contentos: el gobierno feliz por la escasa repercusión, la oposición feliz por la gran repercusión, los sindicatos felices por la respuesta a su llamada, y los funcionarios felices esperando que alguien les llame.
¿No es para hacer otra la próxima semana? Sinceramente, no veo a los sindicatos muy por la labor. Una pena. Con una tienen bastante.
Por cierto, en mi centro nadie ha hecho huega. No sé de donde sacarán ese 75%.
Javier