miércoles, 23 de junio de 2010

evaluar con criterio


Bien, ya están publicados los criterios objetivos con que serán evaluados nuestros compañeros de Educación Secundaria en su actual oposición.
Para que esto llegara, además de existir una gran confluencia planetaria, imagino que habrá sido necesario un gran esfuerzo de la administración unido a la intensa lucha de la clase sindicalista.
Con la de papeles que rellenamos todos los días y han tenido que pasar décadas para disponer de una evaluación objetiva en un concurso-oposición. Sin duda, es un gran paso para el mundo educativo donde no cabe cualquiera y donde la selección de los mejores es la base principal para el ansiado cambio.
Ahora, al menos, los opositores sabrán a qué atenerse y su futuro no dependerá de la subjetividad que algunos sufrimos en su día. Y conste, que conozco lo duro que es ser miembro de un tribunal. Pero la falta de criterio y de criterios ha posibilitado que, en ocasiones, fuésemos evaluados por individuos ajenos al mundo educativo; no por falta de títulos, claro, sino por ausencia de discernimiento. De aquellos procesos, seguramente, saldría esta hornada de aventureros que cayeron en el patio del colegio como podrían ser alfareros en Cartagena o banqueros en Villaconejos.
Ya puestos, en otra década descubriremos cómo prevenir las enfermedades profesionales en la enseñanza, cómo administrar mejor los recursos, cómo evitar la burocracia, cómo mejorar la coordinación...
En fin, vamos a darles tiempo.

martes, 22 de junio de 2010

del fin de curso...

Hace un par de décadas vine aquí para ponerme enfrente de un grupo de chavales; a veces, muchas veces, al lado, para intentar imposibles. Esta es mi vida y cada día, ya ha llovido, lo celebro como el primero, cuando salía de mi primera clase con aquello de "¿Y además me van a pagar? " Será por eso que el Gobierno ha decidido hacerme un 5% más feliz.
El fin de curso llega el día, el minuto, en que se rompe esa mágica complicidad con una docena de chicos que no hace tanto pintaron su primer monigote. Y no les falta tanto para verse envueltos y dueños de un futuro que ven tan lejano como impropio ( en el sentido de que no les pertenece, en la segunda acepción de la RAE).
Por necesidad del guión, no por amor a la burocracia, hemos puesto al día el inventario del aula, ese que nuestro compañero revisará para saber de qué material se hace cargo el próximo curso; hemos redactado la memoria de ciclo, esa que inspección, el equipo directivo y los compañeros que se incorporen revisarán para tener en cuenta las propuestas presentadas; hemos puesto negro sobre blanco la memoria de especialistas, esta que señala de forma clara y concisa las dificultades para trabajar con determinados alumnos y que la administración considerará para ayudarnos a resolverlas; hemos, en fin, ocupado decenas de folios con informes, memorias del TIC, del PAT, del Plan de Convivencia, del Plan de Lectura..., porque confiamos en que quienes deben revisarlos y perfeccionarlos esperan con impaciencia tenerlos en sus manos para mejorar en algo esta historia.
Menos mal que vinimos a este mundo de la mano de maestros que, con menos papeleo y más entusiasmo, voluntad y recursos (por paradójica que parezca esta afirmación en la "Era de la Incomunicación"), fueron capaces de hacernos creer que había otra realidad. Y como seguimos creyendo en ello, así se lo contamos a estos chicos. Por si algún día sirve. Algo estamos haciendo mal y creo que tiene que ver con esta absurda burocracia y, al propio tiempo, con la ausencia de aquel entusiasmo, voluntad y recursos que tenía D. Julián y que a nosotros, medio siglo después, nos faltan.
Y un último pensamiento, aprovechando la coyuntura mundialista. Como le dijo aquel entrenador al portero: "Si no quieres no pares los balones que van dentro, pero al menos no metas los que van fuera".

lunes, 21 de junio de 2010

perdonad que hoy no publique nada...

...estoy copiando cien veces "habrán".

Gracias a los que os molestáis en corregirme.

Un saludo.

domingo, 20 de junio de 2010

In memoriam

Pues el tiempo no para, nada importa

que los días vividos aproximen

el vaso de agua amarga colocado

donde la sed de vida se exaspera.

No contemos los días que pasaron:

fue hoy cuado nacimos. Solo ahora

la vida comenzó, y, lejos aún,

la muerte ha de cansarse en nuestra espera.


José Saramago. In Memoriam

martes, 15 de junio de 2010

de encuentros y despedidas

Este "trabajo" nuestro está tejido de encuentros y despedidas. Los años pasan a velocidad de vértigo y no dan tregua, no hay tiempo de crear todo el paisaje del cuadro. Unas pinceladas, una sombra por aquí, un trozo de cielo por allá...Un dia, quizá lejano, uno de estos chicos o chicas, perdida su verguenza de la adolescencia, te abraza en plena calle y te llama por tu nombre. Tú no pones nombre a su cara; ellos cambian, nosotros no. No importa, la historia ya está completa. Valió la pena.