lunes, 10 de septiembre de 2012

Homo mochila

Hola, me llamo José Luis y tengo 6 años. Lo digo porque ahora los niños se llaman Kevin y las niñas Letizia, y porque aquí solo escribe gente mayor.

Hoy he ido al colegio, con los mayores. Bueno, eso me dijeron, pero sigo yendo con los de mi edad. Yo creo que era para que no me quejase cuando me ha colgado mi madre una mochila llena de libros, y cuadernos, y lápices de colores, y más cosas.

Hace ya quince días, para que me fuera mentalizando, decían, fuimos a comprar las cosas del colegio, pensando que me iba a poner muy contento. Todo el mundo hablaba de lo caro que está todo y de la gratuidad de la enseñanza. Creo que lo mismo que el año pasado por estas fechas.

-¡Hay que ver!, decía mi madre cada vez que abría el bolso para pagar. – Cada año cuestan más los libros. ¿Por qué no le valen los de su hermano?. El librero la miraba con cara de mucha atención, pero seguro que estaba pensando en la puñeta que le hacen las grandes superficies con el 25 por ciento de descuento.

Hicimos una buena gira para comprar el chándal y las zapatillas, el uniforme y la plastilina. Hasta que llegamos a una tienda donde vendían mochilas. Yo había visto a los mayores, a esa clase a la que yo iba a pertenecer, cargar con estos fardos que se parecían a los que llevan los soldados en la tele. La verdad, no me gustaba ninguna, pero se empeñaban en enseñarme de muchos colores, sin darse cuenta de que no era el color lo que no me gustaba, sino las mochilas.

Hoy, he ido al colegio con mi mochila, azul clarita con fotos de un cantante con rizos que yo no sé quien es. Dentro llevaba seis libros, seis cuadernos de actividades, dos lápices – por si se me perdía uno, dijo mi madre-, una goma de nata, doce rotuladores, una regla pequeña, plastilina de cuatro colores, tijeras de las de no cortarse, una lupa- que regalaban con la caja de rotuladores-, seis pinturas de palo, un sacapuntas que me regaló mi tío, y dos cromos de Beckham, una con coletas y otra rapado.

He llegado al colegio y he visto que algunos sonreían, otros miraban a ningún sitio, y la mayoría presumía de que su mochila pesaba más que las de los demás. Yo creo que la mía era la que más pesaba, porque me duele la espalda y tengo marcas en los hombros. Pero no he dicho nada, ni me he quejado porque ayer me dijo mi padre que, como iba a ir con los mayores, ya no tenía que llorar.

Había un documental en la dos, y lo he visto con mi padre, hasta la hora de la merienda. Hablaban de unos señores que vivieron hace muchos millones de años. Me he fijado bien, y he visto que los últimos de la fila iban muy derechos –erguidos, decían, pero esa palabra todavía no la he dado. Pero los primeros iban agachados, como si buscasen algo en el suelo. Pero siempre iban agachados. Tenían unos nombres muy raros; solo sé que todos sus nombres acababan en –us, o en –ecus.

He preguntado a mi padre por qué unos iban derechos y otros no. Me ha empezado a contar una historia que no he entendido muy bien. Yo creo que él tampoco quería que me enterase de la verdad; pero yo diría que los que iban derechos mandaban más, y los otros eran los que llevaban las mochilas. Lo que no sé todavía es si llevaban tijeras de no cortarse y plastilina. Yo creo que lo que no llevaban era libro de Manualidades, ni de Religión...

Ha dicho la seño que mañana no llevemos los rotuladores, que no hacen falta. Y tampoco la plastilina roja y la amarilla. Me ha quitado un peso de encima. Bueno, al final ha venido el director y ha dicho que llevemos una carpeta con fichas de dina cinco, y folios de dina cuatro. Habla muy raro el director.

¡ Hasta otra! Y perdonen que haya empezado todos los párrafos con la “hache”, pero es la letra que hemos dado hoy en el colegio, y nos ha dicho la seño que practiquemos, aunque también ha dicho que no sirve para nada.

lunes, 16 de julio de 2012

Marcha "negra"

Vimos y vivimos la Marcha "negra”

Veinticuatro horas dan para mucho, sobre todo cuando estás rodeado constantemente por más de doscientas personas que, ante todo, son doscientas historias. La mayoría de ellos- los protagonistas-, mineros; algunos periodistas, algunos políticos y sindicalistas venidos a más – los más a menos-, y algún que otro curioso. Al margen, los que buscaron la foto o dieron el titular y salieron huyendo porque “esta no es su guerra”, como si uno pudiera abstraerse de cualquiera de las “guerras”, e incluso guerras, que hay en el mundo.

Más de trescientos kilómetros en sus pies, fatiga, esperanza, desesperanza; sentimientos que se entremezclan en una amalgama maldita que no les deja dormir si no fuera porque puede más el cansancio que la cabeza entretenida. Una foto de Santa Bárbara y un texto: “Solo nos arrodillamos ante ella”; un casco: “Mi padre también fue minero”, otro casco con la foto de una niña, una hija; muchas camisetas que redundan en frases escritas para la “lucha”: “Nos quieren quitar todo”; “No somos terroristas”…

Peregrinaje de negrura, de sombra que recorre la estepa castellana que arde bajo el sol de estío; caminar firme y ligero con la mirada puesta en la meta. Se apoyan, la música sobre todo es terapia, en cantos que mitigan su dolor, el de sus pies y el de su corazón.

Asturias, León, Teruel, quedan cada vez más lejos. Abandonan a sus madres, a sus hijos, su tierra y su sol para, algún día, reencontrarse con ellos y decir: “Valió la pena”.

Doscientas historias que nos redimen de nuestra crueldad con el ser humano, que nos reconcilian con las personas más allá de su credo, su bandera, su mirada; doscientas gestas vividas una a una y ahora, todas, en común.

Cae la tarde. Los voluntarios han recuperado los pies dañados y, sobre todo, la confianza en el objetivo. Los periodistas, entre ellos un freelance, redactan la penúltima crónica del día. Los políticos hace tiempo que salieron a atender asuntos “más” importantes. Poco a poco se apagan las luces en el pabellón donde descansan. Se hace la oscuridad. No tienen miedo: la mina es más oscura, y más negra, y más lóbrega. De la mina salieron casi todos, de aquí no saben si saldrá alguno. Los curiosos se asomaron, los aplaudieron, hicieron la foto y volvieron a sus menesteres. Nunca preguntaron cómo se llamaban, si sus hijos iban a la escuela o quién era esa mujer que les acariciaba la cabeza mientras eran curadas sus heridas.
Y lo peor, nunca creyeron que esta “guerra” también era su “guerra”.


sábado, 14 de julio de 2012

¿De dónde vienen los niños?

Miguel, el chavalote más curtido del colegio, le lanzaba una arenga- “le daba la chapa”, diría él- a Marco, un niño de 2º de Primaria.

- Tienes que ser bueno, portarte bien. Que la vida está muy mal y si no estudias, cuando seas mayor, no podrás trabajar en nada.

- Me da igual-, respondió Marco.

- Mira, no da igual tener estudios que no tenerlos- insistía Miguel.

- -Bah, a mí me da igual, no me gusta estudiar.

- En la vida hay cosas que nos gustan más y otras que nos gustan menos, pero hay que hacerlas todas porque la gente con estudios puede trabajar en lo que le quiere…

En este momento intervine.

- Miguel, ¿cómo te lo sabes, eh?

- Claro, - dijo- con la de veces que me lo habéis dicho a mí, me lo sé de memoria.

- Pues cada vez que necesitemos un asesor te llamaré.

- Vale- dijo satisfecho-, y se volvió de nuevo hacia Marco. Se miraron unos segundos en silencio y por fin Miguel preguntó:

- Marco, ¿tú sabes de dónde vienen los niños?

Sin dudar un momento, el rapaz respondió:

- Pues claro; unos de este pueblo, otros de el de al lado…

miércoles, 11 de julio de 2012

No solo es la minería,...es la educación, la sanidad, los derechos

CARTA DE UN MINERO:


He trabajado 25 años en la mina, bajé a un pozo cuando tenía 18 años y me gustaría deciros que me asombran muchos comentarios que leo sobre la minería y las prejubilaciones, en éste grupo y en otros.
Os doy mi parecer, ...para ver si puedo disipar varias dudas que veo que hay sobre éste sector.

1º La lucha que están llevando los compañeros en éstos momentos, no es para pedir dinero, sino para que se respete el acuerdo firmado el año pasado entre el Ministerio de Industria y los sindicatos mineros, la firma de éste acuerdo tenía unas ayudas asignadas hasta el año 2018.

Éste dinero lo dió La Comunidad Europea y no los Gobiernos Españoles, con ésto quiero decir que no lo puso ningún español para ayudarnos cómo piensa mucha de la gente que tanto nos critica....

En cuanto a éste dinero lo que yo me pregunto, como casi todas las familias mineras, es donde está la parte de los Fondos Mineros que supuestamente iría destinada a la creación de industrias alternativas al carbón en las cuencas mineras, después del cierre de las minas. Pues bien, cómo en muchos otros sectores, el dinero lo manejaron los políticos y los sindicatos. Con parte de éste dinero, os podría decir, por ejemplo, que el Señor Gabino de Lorenzo ( ex-alcalde de Oviedo) pagó las farolas de su ciudad, el nuevo Palacio de Exposiciones y Congresos y otras muchas obras. La ex-alcaldesa de Gijón (la Señora Felgeroso) lo invirtió en la Universidad Laboral y cómo el primero, también en otras obras.

En el Valle de Turón, perteneciente a la Cuenca del Caudal, donde yo vivo, con más de 600 muertos (que sepamos, pues en la guerra civil se quemaron los archivos anteriores) en las minas desde el año 1889 hasta el 2006 cuando se cerraron, hicieron un polideportivo que por cierto, se inauguró sin aseos y así siguen, una senda para pasear y poco más. Todo nuestro entorno está lleno de escombreras, que poco a poco se están intentando recuperar.

Pero de reindustrialización, que es lo crea los puestos de trabajo estables para que siga habiendo vida, casi nada.

2º Veo con asombro que a mucha gente le parece mal ésta ayuda, no quisiera escribir esto, pero hay ayudas a otros sectores como la ganadería, el campo, la pesca y muchas más que no voy a mencionar, yo personalmente me alegro, prefiero que las ayudas sean para los trabajadores que para los chorizos que nos roban todos los días.

3º Después de acabar la guerra civil en este país, parece que muchos de vosotros no sabéis que los mineros españoles estuvieron trabajando una hora gratis, al día y durante muchísimo tiempo, para levantar lo que el franquismo destruyó, cuando en nuestras casas no teníamos ni para comer.

4º En el año 1962 los mineros empezaron una huelga que se extendió por toda España, donde se consiguieron muchos de los derechos que tenemos todos los españoles hoy en día y que ahora están tratando de arrebatarnos. En ésta huelga hubo muchos palos, presos, hambre y destierros hacia otras provincias de España separándolos de sus familias y que empezaron a regresar en el año 1980.

5º Sobre las prejubilaciones, es mentira que los mineros se prejubilen con 40 años y habláis de euros con si fuese que nos tocó la primitiva, la realidad es otra, dentro de de las mensualidades que cobran los prejubilados está incluida la parte de sus pagas extraordinarias y van en función de las categorías laborales, no cobra lo mismo un picador, que un barrenista ó que un ayudante de barrenista etc., su cotización es al 50%, quiero decir con esto que nosotros cada dos años, cotizamos a La Seguridad Social un año más, por ejemplo yo que trabaje 25 años, he cotizado a La Seguridad Social 37 años y medio,¿ alguno de vosotros creéis que llegareis a pagar lo que nosotros aportamos a dicha Seguridad Social?.

6º.El carbón que traen de fuera según vosotros es más barato que el autóctono, lo pongo en duda pero voy a pensar que es verdad, ¿qué queréis vernos siendo unos esclavos como en éstos países? yo no quiero que ningún trabajador del mundo lo sea.

Esto que voy a escribir es un hecho real, he trabajado con compañeros Checos y Polacos, cuando llegaron a Asturias y empezaron a comprar en los comercios, estaban acojonados porque podían comprar la cantidad que quisieran y en sus países no podían hacerlo. La primera Navidad que pasaron con nosotros traían en cada mano una tableta de turrón.. Nosotros les preguntábamos que por qué hacían eso y nos decían que en su país, no se podían permitir ni comprarlo ya que su salario solo llegaba para mal comer. Con esto quiero decir que sino defendemos nuestros derechos nos pasará lo mismo.

7º.Sobre los cortes de carretera contestaré a todos esos que tanto protestan porque los mineros les impiden acudir al trabajo o a estudiar y dicen que cuando tengan problemas en su empresa, irán a los centros de trabajo de otros a "fastidiar". Os diré que siempre que algunos compañeros de otros sectores nos pidieron ayuda para defender sus puestos de trabajo, hemos parado 24 horas, apoyando aquí y fuera de aquí.

Cuando las huelgas de los mineros Ingleses, paramos de trabajar y se hizo una colecta para mandarles dinero para que pudieran alimentar a sus familias. ¿Alguno duda que no vayamos a unirnos a cualquier sector afectado?.Pero parece que ahora cuesta trabajo hasta pedir ayuda a los demás. Apoyarnos unos a otros es fundamental, pero lo que hacemos sin embargo es lo contrario y así los de arriba siempre jugaran con ventaja.

Si todos los trabajadores españoles estuviesen tan unidos como los mineros, los gobernantes de este país se lo pensarían mucho antes de hacernos recortes como los están haciendo, os lo puedo asegurar. Reflexionar sobre quien os impide ir a trabajar o a clase, con los despidos legales de hoy en día y los recortes en educación, los que os lo están impidiendo son nuestros políticos.

También me gustaría decirles a los que opinan que deberíamos ir a quejarnos a Madrid a las puertas del Ministerio y que "a los demás les dejemos tranquilos", que sí que hemos ido, pero por la censura mediática que estamos teniendo puede ser que no se esté informando con transparencia.

Creo firmemente que el trabajador que defiende sus derechos no es un terrorista como nos llaman ahora por luchar por el bienestar de nuestras familias.

Os invito a todos a que salgáis de vuestras casas y defendáis lo vuestro. Quedándoos en casa, estáis permitiendo que poco a poco consigan meteros el hambre en vuestras vidas.

Quieren que nuestros hijos y los vuestros sean analfabetos como nosotros, que vimos las paredes de la escuela más por fuera que por dentro, un pueblo analfabeto es más fácil de dominar.

Manteneros informados, contrastar todo lo que veáis por la televisión, ahora tenéis Internet, móviles, para poder estar en contacto permanente, organizaros, de la forma que queráis, pacíficamente o directamente en las barricadas, pero organizaros! Marcar objetivos a conseguir en un plazo corto de tiempo, el gobierno va muy rápido cuando es su favor y lo sabéis.

Quitar la palabra "miedo" ó la frase "total para lo que va a servir" de vuestras mentes y tomar el control de vuestro futuro.

Si alguien no entiende algo de lo que escribí o me quiere hacer alguna pregunta más concreta, si puedo, se la contestare con mucho gusto.

Muchísimas gracias a todos y todas los que nos apoyáis desde otras provincias y desde otros países.

Un saludo.

Juan José Fernández.