viernes, 17 de febrero de 2012

Vuelven los toros a RTVE

Entre las reformas que nos regala la derecha española está la recuperación de los "espectáculos" taurinos, para más inri, en horario infantil. Ya saben los argumentos:
- “Son una tradición”; lo que justificaría la vuelta a las peleas entre gladiadores, seguir tirando cabras desde los campanarios, arrancando la cabeza de gallos vivos...y otros "espectáculos" que conforman nuestra idiosincrasia.
- “Es cultura”. Como todo el mundo sabe, lancear a un toro, clavarle varios pares de banderillas, una puya reglamentaria- claro-, espada, estoque y puntilla es…”cultura”.
- “Quien no quiera que no vaya, a nadie le obligan”. Argumento etéreo que justifica cualquier atrocidad que se cometa, como si la ética dependiera de gustos y todos nuestros valores pudieran resumirse en “yo hago lo que me apetece y el resto del mundo me la reflanflinfla”.
- “Siempre ha sido así”. Lo que igualmente puede confirmar que “siempre” ha sido una barbarie. Con ese argumento aún seguiríamos pintando bisontes en las cavernas, en el caso de que- claro está-, no hubiera pasado por allí alguien que nos lo impidiera porque “siempre han estado las paredes limpias de pigmento”.
Dicho lo cual, “me muero”- con perdón-, por ver cómo se desangran los animales entre ovaciones del “respetable”. ¿Por qué se llamará “respetable”? Y otra más: ¿Podremos disfrutar en directo del Toro de la Vega de Tordesillas, lanceado hasta morir? Os dejo una foto para que vayáis haciendo boca.


Y luego vas y les enseñas Educación Cívica a tus alumnos .

miércoles, 15 de febrero de 2012

A ocurrencia por día

"El incremento de los recursos educativos lleva a un deterioro de los resultados".
J.I. Wert, Ministro de Educación.

viernes, 10 de febrero de 2012

Mundo, demonio y carne


Estos son, según la doctrina cristiana, los enemigos del alma. Pero no preocuparse, porque ahí está la iglesia para ayudarnos a esquivar sus seducciones y librarnos de sus tentaciones. Aprovechando que la derecha pasa por el panorama político, estamos recuperando aquellos valores tan denostados por el progresismo y que en su “adoctrinamiento” (el ministro dixit), nos eran prohibidos por culpa de la Educación para la Ciudadanía.

A la vuelta de una semana nos veremos celebrando el Carnaval y, por culpa de la luna llena, - a ver si nos vamos quitando la venda de los ojos y nos preguntamos, por ejemplo, a qué se debe que la Semana Santa cada año se celebre en distintas fechas-, entraremos de lleno en Cuaresma, cuarenta días de ayuno y penitencia. Y digo entraremos porque, a pesar de vivir en un país aconfesional donde tanto se pregonan las libertades individuales, no se permite que cada uno vivamos el hecho religioso o su negación absoluta a nuestra manera.
En el Colegio Público de Infantil y Primaria (CEIP) Virgen de la Encina de Hoyo de Manzanares se ha cambiado el menú para adaptarlo a lo que exige el primer viernes de penitencia, evitando la carne como figuraba en el menú original.
Ya hemos probado las mieles del triunfo de la derecha en numerosos cambios que nos remiten a un pasado felizmente olvidado. En el caso que nos ocupa, al menos, y por eso de mantener las costumbres en su totalidad, deberían permitir a los alumnos de familias más pudientes tener bula para meterse un buen filete de ternera entre pecho y espalda. O estamos o no estamos.

jueves, 9 de febrero de 2012

el ministro también suspende...en francés

Se nos va a hacer difícil el día que el nuevo ministro de Educación no nos regale una ocurrencia. Primero la EpC, después un nuevo curso de Bachillerato, más tarde el cambio de temarios de oposición...Pero, ¿que nos trae de nuevo el Sr. Wert?
Ha tratdo de argumentar lo imposible, precisamente el cambio de los temarios. Y dice, sin pestañear: "se podía aprobar francés sin hablar francés".
Desconoce el Ministro que según Real Decreto 276/2007: "Todas las pruebas de las especialidades de idiomas modernos en los Cuerpos de Maestros, de Profesores de Enseñanza Secundaria, y de Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas se desarrollarán en el idioma correspondiente."
Mañana más...
(Acabaremos por dedicarle una etiqueta a él solito).




sábado, 4 de febrero de 2012

Wert o no Wert, esa es la cuestión

Existe una máxima que, desde que vivimos en democracia, se cumple inexorablemente: cada ministro de educación hace bueno a su predecesor.

Vaya por delante, el afán que profesan por inventarse leyes, a ser posible bautizadas con su propio nombre. Además, tenemos que añadir la sarta de ocurrencias que unos y otros nos regalan en un asunto demasiado importante para dejarlo en manos tan inexpertas.

Si es una nueva Ley de Educación lo que nos proponen, se enredan en banales discusiones sobre la religión (la iglesia se hace presente en cuanto se abre el debate, no vaya a ser que pierda su parte del pastel), y dedican días y noches – es un decir-, a deliberar sobre materias nuevas, tan necesarias para unos y tan “adoctrinadoras” para otros. A eso, a ese ir a ningún lado para regalarnos un nuevo “parto de los montes”, lo llaman “consenso”, cuando desconocen el estado lamentable de muchos centros educativos, la precariedad laboral de un buen número de docentes, congelan – en el mejor de los casos- el sueldo del profesorado que dicen apoyar y provocan cambios en el sistema para dejarlo- también en el mejor de los casos-, en su estado inicial.

En apenas un mes el Sr. Wert nos ha vendido unas cuentas ocurrencias que nos invitan a añorar al Sr. Gabilondo. Como no parece que entre sus objetivos se encuentre la creación de una nueva ley, se dedica a criticar unos textos- que no son tales- sobre Educación para la Ciudadanía, razón suficiente para inventarse una materia que no “adoctrine” y que ha denominado: “Educación Cívica y Constitucional”. Si verdaderamente pretendía evitar el “adoctrinamiento” en los centros, le hubiera bastado con sacar de ellos la asignatura de Religión.

Por si fuera poco este despropósito, y para evitar el fracaso escolar, eliminará un curso de Educación Secundaria para añadirlo a Bachillerato, olvidando quizás que la educación es obligatoria hasta los 16 años, con los inconvenientes que esto genera. A lo que hay que añadir el conflicto que se presentará al tratarse de un curso que entraría dentro de los conciertos educativos, a menos- no quiero ser mal pensado- que el Sr. Ministro pretenda concertar todo el Bachillerato. Nada sorprendente a juzgar por cómo se las gastan en esto de la Educación en Comunidades como Madrid, Valencia o Castilla-La Mancha.

¡Si en un mes nos ha regalado tanta sapiencia, no quiero ni imaginar lo que nos espera en los próximos cuatro años!