jueves, 21 de marzo de 2013

La oveja negra


En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra.


Fue fusilada.

Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.

Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

                                                                                                                            Augusto Monterroso

martes, 19 de marzo de 2013

¿Hay alguien más?

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/18/andalucia/1363608813.html



Sí, por extraño que parezca, las cosas se pueden hacer peor. Cualquiera en su sano juicio, si necesitase algo se lo pediría a quien más tiene. Las lúcidas (mejor "lucidas") mentes de nuestros dirigentes son capaces de encontrar la cuadratura del círculo para aplicar "dura lex" a los más débiles, a los más necesitados. Así, no se les cae la cara de vergüenza bajando las pensiones (de por sí en niveles ínfimos), reduciendo las ayudas a las personas dependientes (¡la desvergüenza al cuadrado!), y como vemos en este enlace, penalizando a los maestros enfermos.

Jamás se les ha ocurrido invertir en programas de prevención, ampliar el espectro de las enfermedades profesionales, consensuar una ley de educación con posibilidades de futuro, elaborar calendarios basados en criterios pedagógicos y no religiosos, dedicar más recursos personales y materiales para salir de este pozo sin fondo.

Se suceden gobiernos de uno y otro color y seguimos sin encontrar a ese ministro capaz de poner algo de orden en este maremágnum o al menos que, “virgencita, virgencita…”, no lo pongan peor.

Acabaremos por poner camas – como nuestros compañeros de Camas- en todos los centros educativos para no faltar a nuestro trabajo; y más aún, pondremos velas a la Virgen del Rocío – a quien se encomienda nuestra ministra de trabajo- para no pasar una gripe.

Ya imagino a un ministro con sus asesores (nombrados a dedo) buscando una solución a los problemas educativos y, además, ayudando a los bancos a salir de la crisis. Muy fácil, cuando un maestro caiga enfermo le penalizaremos con altos porcentajes de reducción de sueldo. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! A veces pienso que si hay extraterrestres, y de algún modo pudieran vigilarnos, habrán pasado de largo buscando vida inteligente en otros planetas.

domingo, 17 de marzo de 2013

El otro examen



He leído que la Comunidad de Madrid ha publicado disparates presuntamente extraídos de las respuestas de algunos aspirantes a maestro en los exámenes de oposición con ánimo de hacer creer a la opinión pública que los docentes son incapaces de responder correctamente a preguntas orientadas a niños de 12 años (Esto por supuesto no afecta a la marca España ni es antipatriota). Yo he tenido acceso a través de un anónimo al examen para altos cargos del gobierno y aquí les pongo un resumen para que vean lo complejo de las preguntas a las que tan sabiamente han respondido estos antes de acceder a sus despachos.

Ahí se lo dejo:

1. Explique brevemente qué es un despido con indemnización en diferido en formato de simulación.
2. Si un tesorero de un partido político es capaz de amasar una fortuna de 38 millones de euros durante 20 años, calcule cuántos fines de semana puede irse a esquiar a Canadá.

3. Si un petrolero se parte en dos en alta mar enfrente de las costas gallegas y suelta 60.000 toneladas de chapapote ¿Cuántos hilillos de plastilina recogerán los afectados sin ayuda de su gobierno?
4. ¿Cuántos kilos de confeti se pueden comprar con 3.000 euros?
5. Localice y borre del mapa a Cataluña.

6. Si tenemos 6 millones de parados y una población activa de 23 millones y éstos van aumentando de 100.000 en 100.000 todos los meses, diga cuándo hay que llamar a Bruselas para rescatar a los bancos.

7. ¿Cómo se escribe desahucio, con sangre, con sudor o con lágrimas?

8. ¿Cree usted en la virgen del Rocío? Razone su respuesta.

9. Si tenemos un hospital público y vamos cerrando camas y despidiendo médicos y enfermeras para después privatizarlo, calcule cuándo empezaremos a poner literas y cuántos ataudes vamos a ir necesitando por semana.

10. Si el matrimonio entre dos hombres es malo, y el formado por dos mujeres también ¿Es aceptable el de un hombre homosexual y una mujer lesbiana? Razónelo.

11. Si tenemos un pasillo estrecho y metemos mucha gente en él hasta que se aplasten. ¿Cuántos kilómetros hay hasta el spa de lujo más cercano?

12. En el caso de que no hubiera puesto para su cargo ¿Estaría dispuesto a ser viceconsejero/ra en una mesa de blackjack en un casino de renombre?
Adaptado del Bolg de Marcelino Madrigal.

viernes, 15 de marzo de 2013

No son los maestros, estúpido.

            Si un aspirante a maestro desconoce por dónde pasa el Duero, no diferencia entre “basta” y “vasta”, ignora la localización de Navarra o el nombre de los Reyes Católicos, es justo que no supere una prueba de oposición, por mucho que se haya afanado en conocer todas las leyes educativas- que no son pocas-, y sea un experto pedagogo. Y celebramos que así haya sido en la Comunidad de Madrid, lo que no debería ser noticia. La noticia sería que sí hubieran superado esa prueba con lagunas tan profundas. La noticia está en la hemeroteca, en aquellos maestros que aprobaron a estos candidatos la Primaria, la Secundaria…, y en quienes les dieron el título de Maestros tras cumplir los tres cursos preceptivos de formación.
           Aunque eso, en la España que vivimos, estaría dentro de lo normal o, mejor dicho, de lo que algunos consideran normal. Es normal, es norma, que un político que esté imputado por la justicia siga en su cargo, que un condenado por acoso sexual pueda presentarse a unas elecciones, que alguien imputado por numerosos “presuntos” delitos observe desde su trono cómo se alargan los procesos, cómo se alternan los jueces y, cómo, finalmente, esos “presuntos” delitos prescriben.
Es norma que si un ciudadano da su voto al político que encabeza una lista, por añadidura tenga que tragar con una retahíla de nombres- muchas veces desconocidos, y otras conocidos pero no de su agrado-, por aquello de las listas cerradas. Es norma que en muchas ocasiones el hemiciclo del Congreso presente muchos vacíos, especialmente si hay fútbol; es norma que muchos medios de comunicación se deban a una ideología, incluso aquellos que pagamos con nuestros impuestos; es norma que muchos profesores ejerzan sin ningún tipo de concurso-oposición porque así lo decide el obispo de turno en base a unos acuerdos con la Santa Sede que datan de 1976 y 1979; es norma que ningún partido político se haya planteado cuestionar estos acuerdos que, además, contradicen tan rotundamente nuestra Constitución en cuanto permiten que “los españoles no seamos iguales ante la Ley”.
          Se considera normal, por eso no dimiten, que nos gobiernen tantos y tantos políticos incapaces de hilvanar dos frases seguidas con la debida corrección si no tienen un papel delante; y se considera normal que esos mismos políticos voten a favor de una nueva Ley de Educación cada cuatro años, como si la brecha que han abierto con su negligencia en tan capital asunto pudiera cicatrizar a base de parches y cataplasmas.
         Es normal que alguien que gana cientos de miles de euros conozca el Duero- seguramente por sus vinos- y hasta el Caribe. No es normal que quien no pisa la calle, no da ruedas de prensa por miedo a equivocarse, tropiece. Porque, ¿en qué lugar hubieran quedado nuestros diputados en ese examen de cultura general? No hace tanto, un periodista en la misma puerta del Congreso planteó preguntas semejantes a los poco atrevidos a contestarlas. El balance fue, siendo generosos, pobre. No podemos exigirles, ciertamente, que conozcan las ciudades que recorre el Duero, lo justo es que valoremos su trabajo, su capacidad de gestión, que es para lo que les hemos elegido. Pues bien, ellos solitos han sido capaces de meternos en esta monumental estafa (que no crisis), son capaces de que cada día haya más desempleo y menos derechos, más pobreza y menos esperanza.
         Los maestros que no conocen el Duero no ejercen; los políticos que mienten, sí; los imputados, también; los condenados, también; los que vieron cómo prescribían sus “presuntos” delitos, también. Flaco favor hacen a nuestra profesión con estas ocurrencias. Pero nada nos sorprende, ya sabemos lo que contamos para ellos cuando no cesan de reducir recursos y derechos de quienes tenemos en nuestras manos el futuro de este país. A nosotros, a los que sí ejercemos, no nos preguntan por el Duero, ni tampoco por nuestras inquietudes, nuestros desvelos. No nos piden opinión cuando redactan una nueva Ley de Educación, no nos explican las numerosas incongruencias que nos obligan a vivir en el día a día. Y, nosotros, los que sí ejercemos, no tenemos siquiera un coche de lujo pagado por los ciudadanos para ir a nuestro trabajo. O a la peluquería.

domingo, 10 de marzo de 2013

Ni Papas

Tenemos un gobierno que no sabe

y una oposición que no se entera:

Rubalcaba naufraga con su nave

y a Rajoy casi nunca se le espera.

...

Tenemos un bonito “parlamiento”;

a menudo, de inhóspitos estrados

que ocupan numerosos imputados

esperando algún sobreseimiento.

...

No tenemos a quien encomendar

fatigas, hastíos, penas, harturas,

y Papa “non habemus”, renunció.

...

En Roma votan a quien va a mandar

a obispos, a monjas, frailes y curas.

En España no renuncia ni dios.



Más sonetos breves en:

http://lacomunidad.cadenaser.com/sonetos-breves/posts


domingo, 3 de marzo de 2013

Sobres

Sobremanera estoy sobreherido

por esta sobredosis sobrehumana

que sobrepasa toda sob(r)erana

paciencia; en fin, estoy sobre-cogido.

...

Es sobrenatural, sobresaliente,

el sobreprecio que sobrepagamos,

y, sobre todo, lo que sobreestimamos

a quien con sobres es sobreviviente.

...

Con sobresueldo bien se sobrelleva

el sobrenombre, y se sobrentiende

el sobrevuelo de sobres al viento.

...

No hay sobresalto que remueva

su trasero del trono y, sobriamente,

espera que se dé sobre-se-y-miento.