jueves, 23 de junio de 2011

Me gustan las escuelas...

Me gustan las escuelas que huelen a tiza
y a cordones desatados;
me gustan las mañanas llenas de palabras
y de números que señalan
fechas, o manzanas, o besos.
El aula es verde y a veces sabe a menta
o a nada;
a veces se llena de inocentes que se buscan
entre cortinas de hielo,
o se vacía de sonrisas que duran
hasta el día siguiente.
La escuela también sabe:
sabe a miedos, sabe a despertar,
sabe a ternura, sabe a complicidad
cuando nos miramos de frente
y no bajamos la vista.
Y la escuela, sabe;
lo sabe todo de nosotros,
porque cuando salimos
con la mochila llena de “saberes”
y de sabores,
ella duerme;
y sueña con vernos, al día siguiente,
la misma cara adormecida
y el mismo deseo de vivir.
Javier

martes, 14 de junio de 2011

¿hablamos de educación?

Ya, sí ya; ya sabemos que el mundo se acabará mañana, de madrugada para ser más exactos. Y será la enésima vez que se acabe, o más. A menos, claro está, que la derecha española esta misma noche mantenga una reunión de urgencia, convoque a sus ilustrados de Gacetas e Intereconomías, y nos salven de semejante catástrofe.
¿Por qué habrá tardado tanto el personal en sacar la patita?
Podrían haber empezado por ahí. Porque es evidente que, participando gente de diferentes colores, pensábamos que había algo común que nos unía, respecto a la educación, digo. Pues no, ahora resulta que todo lo que aparece, después de tanto tiempo, son las mismas profecías apocalípticas de siempre. Las mismas que nos regala la derecha española día sí, día también, en sus medios afines.
No es que la LOGSE sea pésima-que lo es-, no; es que es malo hasta el último bedel que trabaje en el ministerio de educación; mientras gobierne el PSOE, se entiende. Y eso que hace unos añitos que la educación es competencia de las comunidades autónomas. No es que ZP sea malo malísimo, no. Es que es peor Rubalcaba, lo que libra de que sea peor Carmen Chacón. Y así sucesivamente.
¿Qué nos quieren vender? Díganlo de una santa vez porque estamos en ascuas. “Fines del mundo”, “consignas”, “conspiraciones marca 11M” y “justicia injusta” ya no compramos. Dígannos qué nos venden, cuál es su penúltima consigna; de programas mejor no hablamos. ¿Cuál es su propuesta en educación y cuánto van a tardar en ponerla en práctica? ¿O les va a pasar como con aquella maravillosa LOCE y con aquella fascinante, interpretadora particular de resultados electorales, señora Del Castillo?
¿Qué temen ahora que el mapa de España es azul casi por completo?, ¿o les molesta, les fastidia, les impide aplicar sus fascinantes y cautivadoras políticas educativas, el que siga habiendo un “casi”?, ¿nos devolverán a los gloriosos años de verdadera libertad, educación ejemplar, sanidad inmejorable, economía saludable, igualdad social,…de finales de los 90 y principio de los 00 en que los “sociatas” – ya sabemos cómo llegaron al poder-, les mandaron a “pensar” al rincón?
No, miren; Zapatero no es alienígena, el 11M no fue obra de ETA y Leonardo di Caprio no murió en el Titanic; Rubalcaba no está imputado, el PSOE no se ha cargado la economía mundial ni el presidente de la comunidad valenciana es Pepe Blanco; los burros no vuelan, Caperucita es de mentira y el PP no nos subirá un 70% las nóminas; Acebes, tanta paz lleve como descanso deja, no es ejemplo de laboriosidad (5 intervenciones en 3 años), Cospedal no pide en el metro y Rajoy – que no suele aceptar preguntas de los medios- casi siempre lleva chuleta porque no es el mejor improvisador del mundo. Con el inconveniente de que a veces no entiende su propia letra.
Dicho lo cual, y esperando que esta madrugada alguien ponga remedio al próximo fin del mundo, previsto por la derecha española para mañana miércoles, día de Santa Micaela, me pongo a sus pies y espero que, por el bien de todos, vayan mostrándonos los remedios y panaceas que elevarán nuestra educación a los niveles de Finlandia, o más.
Un placer, como siempre.
Y ahora, qué…¿hablamos de educación?



sábado, 11 de junio de 2011

ingenieros con papeles

Alemania necesita 1000 ingenieros. ¿Y dónde los busca? Sí, en España. Precisamente aquí, el paraíso del analfabetismo, donde la LOGSE ha causado tantos estragos, donde la educación... En fin, la eterna retahíla de calificativos y descalificativos a que nos tienen acostumbrados quienes deben de haber borrado de un plumazo veinte años- no es nada- de su existencia. Una de tres: o su formación es tan pre-LOGSE que añoran la Formación del Espíritu Nacional; o es LOGSE pero fueron más listos que los demás; o son post-LOGSE, con lo que apenas han cumplido cuatro añitos, lo que justificaría declaraciones tan sublimes.
¿Que la LOGSE no es la mejor de las leyes de educación?, sin duda. ¿Que la educación depende de otros muchos factores, además de una ley más o menos atinada?, también.
¿Qué diablos le importa a un maestro que se apruebe una ley u otra, si apareció por aquí como alienígena en cacharrería?
Que sí, que es necesaria otra ley, una ley de consenso, donde el debate vaya más allá de si la religión debe estar o no en la escuela. Que sí, que debemos reclamar esfuerzo, autoridad del profesor..., sí, y la biblia en verso. Que sí...
Pero antes, bastante tenemos con cumplir unas normas básicas, ser conscientes de lo que tenemos entre manos, aceptar la responsabilidad que exige esta tarea. No se nos vaya a llenar la boca de críticas al gobierno de turno, al consejero de turno-que se las merecen, sin duda-, mientras nos pasamos por el forro de nuestros caprichos el horario o el programa. ¿No estarán copiando nuestros alumnos lo que ven? A  veces hasta nos sacan los colores, a quien aún le queden; pues el rostro pálido de algunos compañeros no admite melanina ni con estufa de butano directamente sobre la dermis.
Ya que hemos de ser ejemplo, seamos buen ejemplo. ¿Cómo les voy a hablar a mis alumnos de capitalismo luciendo un logo exclusivo?, ¿cómo les voy a hablar de honradez si acoplo mi trabajo en la empresa pública a mis intereses personales, a mis caprichitos?
Si Alemania nos pide 1000 ingenieros es porque: 1) los tenemos, 2) son los mejores, y 3) son más listos que nosotros. Aquí inflamos burbujas, allí crean industria. Mientras nosotros criticamos, ellos nos comen la merienda. Porque otra cosa sí, pero los alemanes no tienen nada de tontos.
Así es que la culpa es de la LOGSE....¡Y un pepino!