viernes, 30 de octubre de 2009

ordenadores, por el profesor Cuyami

Este es el enlace, disfrutadlo:

http://profesorcuyami.blogspot.com/

marcas en los espejos

En un colegio secundario, las alumnas habían adquirido la mala costumbre de besar los espejos para imprimirlos con las marcas de sus lápiz de labios.Todas las mañanas, los espejos de los baños de las mujeres amanecían llenos de "besos" colorados.

La directora publicó un comunicado, pidiendo a todas las alumnas que se abstuvieran de imprimir besos en los espejos porque recargaban el trabajo del personal de limpieza.

Como si nada. Los espejos seguían apareciendo llenos de marcas de pinturas de labio.

Al final, la directora juntó a la mayor cantidad de alumnas que pudieron entrar al mismo tiempo en el baño de mujeres, y les explicó que quería mostrarles lo difícil que era para el personal de limpieza eliminar esas marcas todos los días. Le pidió a la señora de la limpieza que proceda con la tarea.

La mujer de la limpieza tomó un trapo seco, lo mojó varias veces en un inodoro, lo escurrió y procedió a sacar las marcas una por una. Cada tanto volvía a mojar el trapo en otro inodoro, lo retorcía y seguía limpiando hasta que todos los espejos quedaron brillantes.

Nunca más aparecieron marcas de labios en los espejos.

Moraleja: Hay Maestros y Hay Educadores.

el día del maestro

Hoy "celebramos" el Día del Maestro en la Comunidad de Castilla y León. Desconozco en qué otros lugares tiene luugar tan magno evento. Cada uno en su casita, con sus cosas, viendo pasar el viernes, aprovechando para hacer compras...En fin, más o menos como el Día de la Comunidad que vino a denominarse "El día de El Corte Inglés" (no hace falta decir por qué). Bien, pues esto es lo que hay: una prueba más de que en esto vamos por libre, cada uno a "su bola", tanto que ni siquiera hemos sido capaces de juntarnos a tomar un vino para celebrar que estamos aquí por algo, que nos gusta este trabajo, que cada día nos ilusiona más ponernos en tarea con un grupo de chavales. Esas sensaciones, esas emociones las vivimos cada uno; eso sí, en privado, en silencio...como los del anuncio.
Quizás algún sindicato publique un comunicado para recordarnos lo buenos que somos, lo mal que va el país con lo de la crisis, y lo que nos queda por aguantar. Al menos podrían regalarnos un calendario escolar que recordara que celebramos el Día del Maestro y de la Maestra. ¿? ¡Qué bonito! No hay más.

jueves, 29 de octubre de 2009

aprendizaje creativo



El video completo lo tienes aquí:
http://vids.myspace.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&videoid=21277632

martes, 27 de octubre de 2009

la parte alícuota de culpa

Si no sabes lo que quiere decir "alicuota", coge el diccionario que tanto recomiendas a tus alumnos y que tan olvidado tienes.
Hace tiempo que venimos denunciando esto mismo, que cada uno tenemos una parte de responsabilidad en el caos del sistema. Y en educación no tienen la culpa ni los fontaneros, ni las abadesas ni los vendedores de algodón dulce. ¡A ver si nos enteramos de que en este juego estamos implicados todos: padres, hijos y nosotros, los profes, que debemos tener algo de "espíritus santos" para obrar tantos milagros! Y no podemos pasarnos la vida echando la culpa a los otros lados del triángulo, cada uno tenemos una tarea bien clara. Si un niño no es puntual, buena parte de culpa tienen sus padres; pero si después de estar 12 años escolarizado no sabe leer ni escribir no podemos echar la culpa al empedrado.
Os dejo con Ángel Expósito que lo dice más alto y más claro que yo.

http://www.abc.es/blogs/angel-exposito/storico.asp?s=Educaci%F3n

domingo, 25 de octubre de 2009

"desenseñar"

El comentario de Yolanda a la entrada anterior me recuerda que mi tarea fundamental es "desenseñar". Cada día me pongo frente a mis alumnos con un objetivo fundamental: tratar de hacer "tabla rasa" de lo que traen de la calle.
Es una lucha desigual, ellos son más: los medios, con un incesante afán por vender lo que sea al precio que sea, desde programas basura hasta series de nulo valor ético; y la sociedad, que les cuenta que no serán nadie si no van pisoteando a los demás, si no emergen por encima del bien y del mal.
Mal lo tenemos para enseñar la tabla de multiplicar o las subordinadas de relativo, si antes no limpiamos esas cabecitas de la nube de "publiactividad" y "trepismo" (también puede llamarse "tripismo") que las inunda.
Mañana, lunes, después de dar los buenos días al grupo, decídles "¡ A ver qué os ´desenseño hoy!". Veréis que caritas ponen.

los siempre sabios consejos de D. Emilio Calatayud

Este es su blog.

http://www.granadablogs.com/juezcalatayud/

domingo, 18 de octubre de 2009

Amigo maestro

Para los que no se acuerden de mí, me llamo José Luis, y durante todo el verano me han pedido que escriba. Este año no tengo ganas de escribir, pero mi padre dice que las buenas rutinas hay que mantenerlas. Y como llevo escribiendo desde que empecé Primaria...(Lo de los puntos suspensivos me lo enseño Javier, el profe de lengua; vienen bien cuando..., bueno...).
Este curso voy a sexto, así es que terminaré Primaria. Antes se llamaba EGB porque era Educación General Básica. Y ahora..., ahora no sé.
Os voy a contar un secreto. Lo que viene ahora no lo he escrito yo, se lo he cogido al profe de los mayores, que se le ha caído de la carpeta. Ya sé que esto no se debe hacer, pero es que no tengo nada preparado y ya hemos empezado el curso. Además, seguro que si lo ha escrito es para que alguien lo lea. Por si acaso, por favor, no se lo digáis a nadie, que me la juego.
...
9 de septiembre de 2009
Amigo maestro:
Quizás hoy, a unas horas de empezar el curso, hayas tenido alguna de estas sensaciones. Cuando he decidido que todo estaba en orden, de pie, apoyado sobre mi mesa, he contemplado la escena. Delante, catorce pupitres vacíos. Mañana, a las nueve y media, estarán ocupados por catorce chavales; con sus miedos, sus esperanzas, sus recelos, mucha ilusión y el sueño natural del primer madrugón del curso.

Quizás tengan su momento de "parálisis" o, como ya son asiduos de este centro, quizás vengan revoltosos, aunque solo sea por tapar su timidez. Sea como fuere, me veo en este escenario con el mismo miedo y la misma ilusión que hace años cuando me enfrenté por primera vez a semejante vacío. Quizá más.

Me van a auscultar con la maestría de un médico viejo, van a medir cada uno de mis movimientos intentando divisar algo de lo que se les viene encima. Y no verán nada, porque ni yo mismo lo sé, nadie lo sabe. Y esa es la gloria de ir escribiendo cada día una página de tu propia historia y la del grupo con el que vas a convivir codo con codo durante diez, espero que cortos, meses.

Como adolescentes que son buscan un referente y no se conforman con cualquiera. Los modelos que les presenta la sociedad no les disgustan, pero ellos y yo sabemos que necesitan algo más; alguien que les enseñe a dar pasos y equivocarse, a vivir en el sentido común y en la fantasía cuando llegue el caso, a sentirse únicos e indivisibles, protagonistas o invisibles dependiendo del día.

Y no es fácil; los retos no lo son. En algún momento podremos hacer senderismo por el camino llano, pero la mayor parte de la ruta habrá que calzarse los crampones, ponerse en cordada y tirar por la vertical.

Si tú, amigo maestro, has vivido alguna de estas sensaciones quizá comprendas este vacío.

10 de septiembre de 2009
Me ha llamado Ana, la mamá de Noelia. Hace unos meses nos pusimos en tarea para que su hija no perdiese el curso por la enfermedad; bastante tenía. Y lo hemos conseguido, y hemos conseguido que otros niños enfermos tengan más horas de clase en sus domicilios.

Me dice que guarda con cariño el libro que le regalé. Una prueba más de que la lectura, no me canso de repetirlo, es una de las mejores terapias, especialmente indicada para la soledad: “Una hora de lectura todo lo cura”.

7 de octubre de 2009
¡Cómo pasa el tiempo! El primer mes del curso se fue como una exhalación. Atrás queda la siempre “costosa” puesta en marcha: adaptación al nuevo horario, burocracia,... Al fin, nos vemos en la maravillosa rutina del día a día, enredando y desenredando estas catorce vidas que nos toca vivir, con sus angustias y sus temores, con su ilusión y el descubrimiento de una nueva sensación: el corazón, además de latir, es capaz de enamorarse. En nuestra intención está el intento de ser su referente para que un día, no muy lejano, cuando elijan el papel que van a interpretar en su vida laboral, recuerden una experiencia, una frase, una palabra, un gesto nuestro que les emocionó. Como nos pasó a nosotros cuando decidimos que queríamos vivir y disfrutar de esta tarea como lo hacían nuestros maestros. Y así es...

...
A ver si el próximo curso, cuando esté en eso que llaman ESO (es un juego de palabras), os escribo más pronto y sin copiarme de nadie. Y a mi profe, si lo lee, que me perdone. (José Luis).

otra del profesor Cuyami

http://d.yimg.com/kq/groups/16193386/59071323/name/LOS_PROFESORES_NO_LLORAN.PPS

domingo, 11 de octubre de 2009

Ya sé todos los cuentos...

El problema de la educación es que muchos de los que sobre ella opinan lo hacen de oídas, como hablan de fútbol o de programas del corazón. Lo que hacen unos, otros se encargan de derribar. Así asistimos cada cuatro años a una nueva puesta en escena, donde parece que a alguien le preocupe algo el panorama educativo. Los resultados demuestran que no. Hace unos días lanzó el guante el Ministro de Educación; lo recogió el Rey y, poco después, el Presidente del Gobierno, con lo que se aviva la esperanza de trabajar en pos del consenso propuesto y tantas veces demandado. Pero no, no nos engañemos: la educación no interesa, no da votos y, en todo caso, son demasiados los intereses políticos como para ceder en tan magna tarea, fundamentalmente en todo lo relacionado con la religión, como se ha demostrado en numerosos debates, donde lo realmente importante pasa a un segundo plano. No, no nos cuenten cuentos, “ya nos sabemos todos los cuentos” (León Felipe). Y las palabras huecas de quienes hace más de una década que no pisan un aula o que jamás la han pisado, no ayudan nada a mejorar la situación. Cuando se deciden a aportar su granito de arena nos salen con ocurrencias como lo de la tarima o poner enfermeros y policías en los centros. O los que opinan que todo funciona perfectamente y no hay problemas. ¡Y se quedan tan anchos! Luego vienen PISA y otros estudios y nos dan en los morros. Pónganse en tarea, bajen a la realidad, escuchen al profesorado; todo es más fácil, muchos asuntos se resolverían con solo querer hacerlo, y otros con un poquito de interés y algo- no mucho- de esfuerzo; desde la pérdida de poder adquisitivo del profesorado (ya hemos perdido la cuenta de los porcentajes), hasta asuntos de prevención, seguimiento de bajas, reconocimiento social con actividades que de verdad lleguen, y un sinfín de reivindicaciones que duermen en los archivos esperando que alguien se decida a airearlas. En fin, palabras huecas que no sé si a alguien le servirán de algo. A mí, personalmente, no. ¿Pero, cómo vamos a creer una sola palabra de lo que diga una persona que predica una cosa y hace otra diferente? ¿Cómo puedo creer a alguien que me pide que apoye la Escuela Pública mientras lleva sus hijos a la privada? ¿Cómo creer a quien me pide que apoye la religión fuera de la escuela cuando sus hijos asisten puntualmente a la catequesis?. Es curioso, pero hay personas capaces de mantener una cosa y la contraria, y defienden ambas con tal pasión que hasta ellos mismos se convencen. Ya conocemos (los ejemplos son numerosos) las opiniones de corto recorrido que no soportan una mínima argumentación, porque en cuanto se plantea un problema que no obedezca a la rutina diaria hacen aguas por todas partes. Alguien debe abrir un debate donde tengan cabida todas las opiniones, especialmente las de quienes están día a día a pie de aula y de patio. Quizá se sorprendan de lo que oigan. O, quizá, por eso, nadie se atreve a destapar la caja de Pandora. Se vive bien así.
* Publicado en diariodeavila.es

domingo, 4 de octubre de 2009

microrrelatos

La editorial sevillana Hipálage ha tenido a bien seleccionar uno de mis microrrelatos para su antología "Más cuentos para sonreír", de inminente aparición en las librerías.