Está mal que yo lo diga, pero hace un tiempo comenté que la educación debería pasar de las respuestas a las preguntas.
“Cada vez que un Ayuntamiento coloca una estatua en una rotonda, Rodin, Miguel Ángel y Bernini torturan a un gatito”.
domingo, 17 de octubre de 2010
el futuro de la educación
martes, 12 de octubre de 2010
...y los sindicatos
Al punto al que han llegado los sindicatos, considero justo pedir que sean mantenidos por sus afiliados, al igual que partidos políticos e iglesias varias. No creo que haya de ser el ciudadano quien pague las creencias e ideologías de los demás, más cuando estas se cubren de excesos, privilegios y prebendas varias.
El elevado número de liberados sindicales no se corresponde en ningún caso con los logros conseguidos, debido, seguramente, al apoltronamiento de muchos de ellos. Las descomunales cifras de mantenimiento de tanto personal "liberado", cargos eclesiásticos con palacios incluidos, políticos por doquier - tantos de libre designación-, campañas electorales, vehículos de lujo, chóferes y escoltas varios...bien vendrían para salir de esta crisis que, en todo caso, el profesorado no ha provocado.
Los sindicatos "ya han cumplido" con su particular paripé. Ahora seguirán –algunos llevan décadas-, “luchando por nuestros intereses”. Y nosotros, unos desagradecidos. Así no se puede.
El elevado número de liberados sindicales no se corresponde en ningún caso con los logros conseguidos, debido, seguramente, al apoltronamiento de muchos de ellos. Las descomunales cifras de mantenimiento de tanto personal "liberado", cargos eclesiásticos con palacios incluidos, políticos por doquier - tantos de libre designación-, campañas electorales, vehículos de lujo, chóferes y escoltas varios...bien vendrían para salir de esta crisis que, en todo caso, el profesorado no ha provocado.
Los sindicatos "ya han cumplido" con su particular paripé. Ahora seguirán –algunos llevan décadas-, “luchando por nuestros intereses”. Y nosotros, unos desagradecidos. Así no se puede.
viernes, 8 de octubre de 2010
Gabi London
Cuando a alguien le nombran ministro, en ese momento algo espectacular ocurre en su cerebro. Así es desde el principio de los tiempos. Antes de coger su cartera, el personaje era un tipo ingenioso, trabajador modélico y de sobrado talento. Después se convierte en abducido por extraños impulsos que le llevan y traen de ocurrencia en ocurrencia hasta el descalabro total.
Puede que un día se levante de la cama y se sorprenda a sí mismo/a con la sobresaliente/a idea/o de tratar a los ciudadanos/as de miembros y miembras. Ya conocen aquello de: Queridos y queridas, amigos y amigas, convecinos y convecinas, pollos y...gallinas.
El señor Gabilondo, a la sazón Ministro de Educación, ha tardado en demostrar su despropósito. Comenzó su andadura con el intento del tan ansiado como utópico- mientras sus señorías estén más pendientes de sus intereses que de los intereses de los ciudadanos-, Pacto Educativo.
Ahora, cuando tantos borradores yacen en los contenedores de reciclaje- más se perdió en Cuba-, "sugiere" eliminar el doblaje para mejorar el nivel de los idiomas.
No se le ha ocurrido, como Ministro de Educación, dotar a los centros de recursos, ampliar y mejorar- que falta les hace- los colegios públicos bilingües, facilitar la formación del profesorado de idiomas...No, todo lo que nos ofrece es que nos comamos en bruto las películas americanas. Así, los que no alcanzamos un nivel de inglés como para comprender a John Wayne, siempre podremos entretenernos con Norias y Belenes, castellano vulgar e ideas de corto recorrido.
Gonzalez-Sinde, ¡cómo no!, está dispuesta a colaborar.
No sé por qué me da que en dos años tendremos una nueva Ley de Educación; eso sí, con una letra menos: LOGSE, LOCE, LOE...¿LE?, ¿LO?, ¿LELO?
Puede que un día se levante de la cama y se sorprenda a sí mismo/a con la sobresaliente/a idea/o de tratar a los ciudadanos/as de miembros y miembras. Ya conocen aquello de: Queridos y queridas, amigos y amigas, convecinos y convecinas, pollos y...gallinas.
El señor Gabilondo, a la sazón Ministro de Educación, ha tardado en demostrar su despropósito. Comenzó su andadura con el intento del tan ansiado como utópico- mientras sus señorías estén más pendientes de sus intereses que de los intereses de los ciudadanos-, Pacto Educativo.
Ahora, cuando tantos borradores yacen en los contenedores de reciclaje- más se perdió en Cuba-, "sugiere" eliminar el doblaje para mejorar el nivel de los idiomas.
No se le ha ocurrido, como Ministro de Educación, dotar a los centros de recursos, ampliar y mejorar- que falta les hace- los colegios públicos bilingües, facilitar la formación del profesorado de idiomas...No, todo lo que nos ofrece es que nos comamos en bruto las películas americanas. Así, los que no alcanzamos un nivel de inglés como para comprender a John Wayne, siempre podremos entretenernos con Norias y Belenes, castellano vulgar e ideas de corto recorrido.
Gonzalez-Sinde, ¡cómo no!, está dispuesta a colaborar.
No sé por qué me da que en dos años tendremos una nueva Ley de Educación; eso sí, con una letra menos: LOGSE, LOCE, LOE...¿LE?, ¿LO?, ¿LELO?
viernes, 1 de octubre de 2010
análisis de una huelga
No me extraña que los sindicatos cifren el seguimiento de la huelga en un 70%. En la anterior convocatoria de funcionarios se fueron a cifras igualmente altas, sacadas únicamente de sus propias cocinas de estadísticas. Les salió un guiso de lo más suculento cuando el seguimiento fue más bien escaso, siendo generosos.
Ahora, lo extraño es que no se vayan al 120% aprovechando que, siendo el día de San Miguel, ángeles y arcángeles se sumaran a su paripé peripatético.
Al fin, el parto de los montes..."Vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas".
Ahora, lo extraño es que no se vayan al 120% aprovechando que, siendo el día de San Miguel, ángeles y arcángeles se sumaran a su paripé peripatético.
Al fin, el parto de los montes..."Vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas".
lunes, 27 de septiembre de 2010
Motivos para una huelga
Algunos motivos para una huelga general, por si les vale a nuestros amiguitos, compañeros, liberados, sindicalistas: - Autofinanciación de partidos políticos, sindicatos e iglesias. - Reducción drástica de políticos y sindicalistas. - Reducción de privilegios a políticos: coches de lujo, escoltas, aparcamientos, pensiones... (se supone que realizan un servicio a la sociedad). - Publicación de bienes de todos los políticos, funcionarios. - Adecuar sueldos de políticos a los del resto de mortales. - Listas abiertas en las elecciones. - Reducir puestos de "libre designación". - Más políticos de vocación y menos de "boca-acción". Prueben a hacer una huelga con estas causas y se sorprenderán de la respuesta.
domingo, 19 de septiembre de 2010
¡A la mierda...!
Sin temblarle el pulso y harto de las gracietas de los populares- ahora Partido de los Trabajadores- soltó un "a la mierda" seguido de "lo que les fastidia a ustedes, que han controlado el poder, es que vengamos aquí a hablar". Todo ello entre risas de diputados, algún ministro también, que algo de vergüenza deberían sentir al verse en tal actitud.
No era Labordeta un político al uso, por eso sus palabras podrían dirigirse a un alto porcentaje de políticos de uno y otro color.
El primer recuerdo que tengo de él - de su música- es en Valladolid; las manos unidas con un numeroso grupo de personas entonando su "Canto a la libertad". Por entonces, Chile se había convertido en una dictadura y aquí aún no habíamos salido de la nuestra. Se erizaba el vello en "clandestinidad" gritando "Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad". Aprendimos sus versos al lado de los de Paco Ibáñez, Luis Pastor, Jacques Brel, Moustaki y Víctor Jara.
Y aprendimos también su ironía, su socarronería con "Meditaciones de Severino el sordo"; sin desperdicio.
Dentro de un señor que se paseaba por España con una mochila, había un alma de maestro, que lo era- catedrático-, auténtico, de verdad, enraizado en Aragón y patrimonio de todos.
No era político al uso, no era músico al uso; su personalidad se alzaba sobre modismos, sobre técnicas instrumentales y sobre formas;
Su sentido del humor brotaba espontáneo. Era capaz de crear la historia de las tazas de té con elementos pornográficos que tanto escandalizaron a su prima "monjil", que esta huyó de casa y aún no se conoce su paradero. O se solidarizaba con aquellos que pedían que se contratara informadores del tiempo que fueran zurdos, pues con el trasero ocultaban Murcia y en Cartagena nunca sabían qué tiempo tendrían. Así, en todo caso, la peor parte se la llevarían los portugueses.
José Antonio Labordeta, maestro de maestros, cantautor de verso hondo, político de verdades desnudas. La persona por encima del personaje, capaz de desentrañar las vergüenzas de los encorbatados que, tras la poltrona, ríen con patetismo cuando alguien les canta un par de verdades.
Espejo que debiera ser de las nuevas generaciones: de los políticos, para que se miren menos el ombligo y de los maestros para que no perdamos el referente. ¡Que sabe Dios lo que les contarán y cantarán a los niños quienes la primera vez que han sabido algo de Labordeta ha sido, precisamente, hoy!
No era Labordeta un político al uso, por eso sus palabras podrían dirigirse a un alto porcentaje de políticos de uno y otro color.
El primer recuerdo que tengo de él - de su música- es en Valladolid; las manos unidas con un numeroso grupo de personas entonando su "Canto a la libertad". Por entonces, Chile se había convertido en una dictadura y aquí aún no habíamos salido de la nuestra. Se erizaba el vello en "clandestinidad" gritando "Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad". Aprendimos sus versos al lado de los de Paco Ibáñez, Luis Pastor, Jacques Brel, Moustaki y Víctor Jara.
Y aprendimos también su ironía, su socarronería con "Meditaciones de Severino el sordo"; sin desperdicio.
Dentro de un señor que se paseaba por España con una mochila, había un alma de maestro, que lo era- catedrático-, auténtico, de verdad, enraizado en Aragón y patrimonio de todos.
No era político al uso, no era músico al uso; su personalidad se alzaba sobre modismos, sobre técnicas instrumentales y sobre formas;
Su sentido del humor brotaba espontáneo. Era capaz de crear la historia de las tazas de té con elementos pornográficos que tanto escandalizaron a su prima "monjil", que esta huyó de casa y aún no se conoce su paradero. O se solidarizaba con aquellos que pedían que se contratara informadores del tiempo que fueran zurdos, pues con el trasero ocultaban Murcia y en Cartagena nunca sabían qué tiempo tendrían. Así, en todo caso, la peor parte se la llevarían los portugueses.
José Antonio Labordeta, maestro de maestros, cantautor de verso hondo, político de verdades desnudas. La persona por encima del personaje, capaz de desentrañar las vergüenzas de los encorbatados que, tras la poltrona, ríen con patetismo cuando alguien les canta un par de verdades.
Espejo que debiera ser de las nuevas generaciones: de los políticos, para que se miren menos el ombligo y de los maestros para que no perdamos el referente. ¡Que sabe Dios lo que les contarán y cantarán a los niños quienes la primera vez que han sabido algo de Labordeta ha sido, precisamente, hoy!
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